Los profesionales, integrados en una UTE, se han alzado con el contrato lanzado por el Ayuntamiento, con un presupuesto final de 797.995 euros, IVA incluido; su oferta fue una de las dos únicas presentadas, según fuentes municipales

No ha sido una decisión particularmente difícil de tomar. No podía serlo con solo dos contendientes en el ‘cuadrilátero’. Y, por fin, ha quedado resuelta. Tal como el portavoz del Ayuntamiento, Jesús Martínez Salvador, confirmaba ayer martes, al término de la Junta de Gobierno Local de esta semana, finalmente serán cuatro despachos de arquitectos distintos -eso sí, integrados en una única Unión Temporal de Empresas (UTE)-, los que asumirán la Dirección Facultativa del proyecto de Tabacalera, que convertirá el emblemático edificio que corona el barrio de Cimavilla en un gran complejo museístico. Todo ello, por un presupuesto de licitación final que, incluyendo IVA, ha alcanzado los 797.995 euros.
El propio Martínez Salvador destacaba ayer la «importancia» de este paso, a la vista de las responsabilidades que entraña la adjudicación. No en vano, bajo ese término amplio, ‘Dirección Facultativa’, se esconden las direcciones de Obra, y de Ejecución y Coordinación de Seguridad y Salud, fundamentales no solo para que el proyecto cuente con la debida base legal, sino también para que los trabajos, una vez comiencen, puedan acometerse con la calidad y seguridad requeridas. De ello se encargarán los profesionales Óscar Pérez Silanes y Carlos Pereda Iglesias, que acostumbran a operar en tándem y cuyo estudio común se halla en Pamplona; el también pamplonés Ignacio Olite Lumbreras y, finalmente, el avilesino Román Villasana Gutiérrez, único representante asturiano en esta UTE.