Casa Maravilla, Guernica, Doña Concha y Casa Adela son reconocidos en una gala celebrada en el Museo Marítimo de Asturias, en Luanco

La hostelería asturiana celebró este martes una de sus citas más simbólicas con la entrega de los Premios Platos de Oro, considerados los galardones gastronómicos más antiguos de España. El acto tuvo lugar en el Museo Marítimo de Asturias, en Luanco, y reunió a representantes del sector, autoridades y cofradías gastronómicas. En esta edición, los cuatro reconocimientos recayeron en establecimientos asociados a Otea, la patronal de hostelería y turismo del Principado. Los restaurantes distinguidos fueron Casa Maravilla, en Ferrero (Gozón); Restaurante Guernica, en Luanco; Doña Concha, en Oviedo; y Casa Adela, en Lada (Langreo).
Una de las novedades del certamen fue la incorporación del premio “a toda una vida”, que reconoció la trayectoria de Teresa González Alonso, conocida como Tere Maravilla, figura vinculada a la tradición culinaria asturiana y referente del colectivo de guisanderas. Tras recoger el galardón, expresó su agradecimiento y destacó el valor del reconocimiento para su entorno y su profesión. El Restaurante Guernica, dirigido por Ramón Menéndez, recibió también uno de los Platos de Oro como reconocimiento a su trayectoria desde que asumió la gestión del establecimiento en 2009. El propio responsable del local señaló que el premio supone un reconocimiento al trabajo del equipo y a la continuidad del proyecto gastronómico.
Otro de los galardones viajó hasta la capital asturiana para reconocer la trayectoria de Doña Concha, regentado por Miguel Álvarez y su familia. El jurado destacó la continuidad generacional del restaurante y su apuesta por una cocina cuidada y basada en la tradición. El cuarto reconocimiento fue para Casa Adela, en Langreo, un establecimiento conocido por su cocina tradicional y por su apuesta por el producto de proximidad. Su responsable, Adela Alonso Noriega, destacó que el premio supone un motivo de “orgullo” y un reconocimiento al trabajo diario del negocio.
Durante la ceremonia también se rindió homenaje a Carlos Martínez Guardado, comendador de los Platos de Oro, por su labor en la promoción de la gastronomía y por impulsar iniciativas vinculadas a la cultura culinaria, entre ellas la reciente Academia de Gastronomía Caminos de Santiago con sede en Salas.