La extraordinaria colección de la extinta Caja de Ahorros pasará a ser BIC y protegerá «más de 1.500» obras, gracias a la ampliación inicial del inventario con 470 nuevas obras

El Consejo de Patrimonio Cultural del Principado ha aprobado este miércoles la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de la colección artística de la antigua Caja de Ahorros de Asturias, bajo el epígrafe de “especial relevancia histórica y artística” para el Principado. También han reconocido como bienes a proteger el yacimiento arqueológico de Lucus Asturum, en Llanera, y el teatro popular o costumbrista asturiano. Las tres propuestas serán elevadas al Consejo de Gobierno para su aprobación definitiva mediante decreto.
La Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte asegura que la colección artística “constituye uno de los ejemplos más destacados de mecenazgo artístico desarrollado en el Principado entre 1940 y la primera década del siglo XXI”. En el comunicado difundido por la Consejería de Vanessa Gutiérrez se asegura que la colección está integrada “por más de 1.500 obras de pintura, dibujo y escultura”. De cualquier modo estas 1.500 obras son la mitad del catálogo que aseguraba tener el presidente de Caja de Asturias Manuel Menéndez hace tres décadas.
Gracias al esfuerzo de los técnicos de la Direccion General de Patrimonio descubrimos que había 1.063 obras de arte en poder de Unicaja Banco, que se habían perdido 36 y que casi doscientas están ubicadas fuera del Principado (la mayoría, en un almacén de Cuenca). Pero había un agujero: faltaba el inventario de las obras propiedad de la Fundacion Cajastur y la Consejería se vio en la obligación de ampliar el plazo de investigación del ya extenso expediente BIC para no cerrar el caso en falso.
Tal y como adelantó este periódico, en octubre de 1996 el entonces presidente de Caja de Asturias, Manuel Menéndez, presentó la Colección Caja de Asturias como un “excepcional conjunto que hemos bautizado como Colección Caja de Asturias”. Añadió en su escrito para el catálogo de la colección que se trataba de “un importante fondo de arte que cuenta en la actualidad con más de tres mil obras”. Entonces, ¿dónde estaban las miles de obras que faltaban?
En el comunicado de este miércoles, la Consejería se refiere al volumen de la colección con un dato impreciso: “Más de 1.500 obras”. Este periódico se ha puesto en contacto con la Consejeria para confirmar el dato concreto del inventario final y para saber si la Fundación Cajastur ha entregado en la ampliación de plazo el inventario de sus propiedades. Esta información importa para saber lo que se protege y las obligaciones que tienen los propietarios. La Consejería de Cultura ha aclarado que han añadido 470 obras, aunque no aclara si provienen de los fondos de la Fundacion Cajastur.
El 28 de octubre de 2025, la consejera Vanessa Gutiérrez acudió a la Comisión parlamentaria para responder ante el estado de la colección desaparecida y las no inventariadas. Aclaró que la Fundación Cajastur informó a la Direccón General de Patrimonio que no era titular de ninguna de las 1.063 obras inventariadas. Así que se le requirió la documentación de la totalidad de las obras y entonces enviaron una lista de 417 obras. En agosto de 2024 llegaron a ser 466. Después de octubre de 2025 se amplió el plazo para continuar la investigación y así han llegado hasta las 470 que ahora nos informan desde Cultura.
Marco Antuña, secretario general de la Corriente Sindical de Izquierda (CSI) en Unicaja Banco y uno de los particulares que llevó la causa a Fiscalía, indicó entonces que si la investigación cerraba sin resolver el paradero de las miles de obras “el asunto quedaría sin resolver y blanquearían un expolio”. Hoy, al teléfono, cuenta que “al Gobierno le interesa enterrar el saqueo de Cajastur”. “Si hay obras que no aparecen, ¿por qué no acude el Gobierno a Fiscalía? Vamos a tener que ir nosotros para que investiguen”, dice Antuña que anuncia una denuncia ante la Fiscalía por la posible comisión de un delito para que inicie una investigación.
Este periódico también se puso en contacto con fuentes cercanas a la colección de la Fundación Cajastaur -que prefirieron no ser identificadas- y señalaron que en los almacenes del Palacio Revillagigedo no solo está la mayor parte de la colección Unicaja, también está la colección de la Fundación Cajastur, que al parecer ha escapado de la revisión del expediente BIC.