El presidente Enrique Fernández destaca los avances en hidrógeno verde, biomasa y geotermia, y llama a agilizar la burocracia para no frenar el desarrollo de las cuencas mineras

Hunosa celebró este miércoles su tradicional jornada en la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA), consolidando su perfil como empresa pública en pleno proceso de transformación energética y territorial. La cita reunió a autoridades, empresarios y representantes sindicales en el pabellón institucional de la compañía, donde se presentó un balance positivo del último “año ferial”, como denominó el presidente de la entidad, Enrique Fernández, al periodo comprendido entre dos ediciones consecutivas de la feria.
El acto tuvo un claro mensaje de continuidad: Hunosa ya no mira al carbón con nostalgia, sino que apuesta con determinación por las energías renovables. “Ahora vamos a depender de un abanico muy amplio de actividades y posibilidades sostenibles”, señalaba Fernández. La conversión de la Central Térmica de La Pereda a biomasa, el desarrollo de un proyecto pionero de hidrógeno verde en el Pozo Fondón y la consolidación de redes de calor y aprovechamiento geotérmico son los ejes estratégicos de esta nueva etapa.
Y es que uno de los hitos destacados por el presidente de la compañía fue el inicio de las obras para reconvertir La Pereda, en Mieres, en una central de biomasa. Con una inversión de 55 millones de euros y horizonte operativo en 2027, se trata, según Fernández, del “buque insignia” del cambio de modelo. Un proyecto que garantiza la viabilidad de la empresa y del empleo durante al menos dos décadas gracias al régimen retributivo obtenido en la subasta de renovables. No obstante, Fernández no ocultó el ingente trabajo previo: “Ha sido más el trabajo administrativo que el que llevará la obra física”, reconoció, haciendo alusión a licitaciones, trámites medioambientales y acceso a redes.
Otro de los pilares expuestos fue el desarrollo del hidrógeno renovable. Hunosa lidera un consorcio que integra empresas como Alsa y Duro Felguera, la Universidad de Oviedo y el instituto polaco GIG-PIB, con el objetivo de construir una planta en Langreo. “Estoy bastante convencido de que, si todo va bien, Hunosa puede ser la primera compañía que produzca hidrógeno verde en Asturias”, anunció el presidente. El plan urbanístico ya ha recibido aprobación inicial, y se espera que la inversión de 18 millones de euros tenga un alto impacto en el ecosistema energético regional.
Una crítica velada a los tiempos administrativos

Fernández fue especialmente explícito al abordar las dificultades burocráticas que, según él, están ralentizando el desarrollo de algunos proyectos. “Proyectos parados en oficinas técnicas es tiempo perdido en las comarcas mineras. No estamos en condiciones de permitirnos ese uso”, advirtió, apelando a la colaboración con administraciones locales y regionales. Pese a ello, valoró positivamente la mejora del diálogo institucional, en especial con el Ayuntamiento de Langreo y el Gobierno del Principado.
La transformación energética no es solo técnica o económica. El presidente de Hunosa reconoció la complejidad del proceso de negociación del nuevo plan de empresa y planes sociales, señalando que “probablemente sea la negociación más extensa en tiempo de la historia” de la compañía. No obstante, puso sobre la mesa la voluntad compartida de llegar a un acuerdo duradero: “El plan estratégico que estamos preparando nos llevará hasta el año 2050. Es un viaje muy largo como para ir incómodos”.
Adriana Lastra: “Estos proyectos no solo crean empleo, también refuerzan nuestra identidad”

La jornada también sirvió para destacar el papel de las filiales SADIM y Hunosa Empresas, así como la Fundación Laboral Santa Bárbara (FUSBA), que este año celebra su 50 aniversario y cuyo trabajo en la integración de personas con diversidad funcional fue descrito este miércoles como “el orgullo del grupo”.
El consejero de Ciencia, Industria e Innovación, Borja Sánchez, subrayó la alineación entre Hunosa y el Gobierno del Principado en la apuesta por un nuevo modelo económico: “Hunosa es un ejemplo de esa Asturias que queremos seguir construyendo. Queremos convertir los pozos mineros en plataformas de innovación y desarrollo”. Sánchez defendió el papel estratégico de los recursos mineros, especialmente el agua, como ventaja competitiva para proyectos industriales y tecnológicos, y destacó que “Asturias es muy buena industrializando procesos”, un valor cada vez más demandado por empresas tecnológicas.
Por su parte, la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, elogió el compromiso de Hunosa con la transición justa y detalló que el Ejecutivo central ha destinado más de 410 millones de euros a proyectos en las cuencas mineras, lo que ha generado más de 1.000 empleos. Citó, entre otros, la rehabilitación del Pozo Barredos para un centro agroalimentario y la iniciativa del hidrógeno verde en Fondón como ejemplos de cómo combinar sostenibilidad e innovación: “Hoy reafirmamos nuestro compromiso con Asturias, con su pasado minero, pero también con su futuro verde y digital. Nadie puede quedarse atrás”.