El Judo Club Avilés celebra su aniversario reafirmando un modelo basado en la formación, la integración y el esfuerzo diario

El Judo Club Avilés despidió un 2025 histórico con una celebración a la altura de sus bodas de plata. Fundada en el año 2000, la entidad culminó meses de actos con una gala este sábado en la Casa de Cultura que combinó memoria, reconocimiento y visión de futuro. Tras exposiciones y una multitudinaria foto de familia en el Centro Niemeyer, el club reunió a generaciones enteras para repasar su trayectoria y reafirmar su compromiso con la ciudad.
Conducido por el periodista Josu Alonso y con el presidente del Principado, Adrián Barbón, al frente de la representación institucional, el acto arrancó con una entrevista íntima al vicepresidente y director técnico, Carlos Fernández. Desde una mirada honesta, reivindicó el trabajo diario como base de los logros y destacó la evolución del club hacia un modelo inclusivo, arraigado socialmente y abierto a colectivos como el de la discapacidad, sin renunciar a recuperar el nivel competitivo de sus mejores años.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la intervención de Raúl Fernández, autor del mayor hito deportivo del Judo Avilés: el bronce paralímpico en Atenas 2004. Sus recuerdos de esfuerzo, viajes imposibles y compañerismo arrancaron aplausos, al igual que el anuncio de su próxima incorporación al equipo nacional de remo.
La gala también rindió tributo a la familia de Agustín Gutiérrez ‘Guti’, cuyo nombre da identidad al Internacional Villa de Avilés, y puso en valor el proyecto inclusivo del club mediante piezas audiovisuales. Sobre el escenario se sucedieron voces del judo femenino —Andrea Barreiro, Raquel Rodríguez Marlasca, María Fernández y Tania Alonso— y masculino, con Roberto León, Ricardo García y Jaime Fernández, quienes coincidieron en señalar al club como una escuela de vida. Música, vídeos y anécdotas cerraron una noche que dejó claro que, 25 años después, el Judo Club Avilés sigue creciendo más allá de los resultados.