La Policía vincula al menor con varios asaltos en establecimientos de Sama y Ciaño; la madre habría acompañado al hijo en alguno de los delitos. Pese a tener 13 años, el joven apenas sabe leer y escribir
Agentes de la Policía Nacional detuvieron en Sama de Langreo a una mujer como presunta autora de un delito de abandono de familia después de constatar la desatención de sus deberes de vigilancia y educación sobre su hijo de 13 años, identificado como uno de los responsables de una reciente oleada de robos en comercios de Sama y Ciaño. La actuación se desarrolló en una operación conjunta con la Policía Local. La investigación se inició tras detectarse un repunte de robos con fuerza en establecimientos de la zona. A partir del análisis de las cámaras de seguridad, los agentes identificaron al menor, que actuaba a cara descubierta rompiendo cristaleras para acceder al interior de los locales.
El joven, que ya era conocido por los investigadores, tiene 13 años y es inimputable penalmente por su edad. Según la investigación policial, era consciente de esta circunstancia y llegó a alardear de ello durante la comisión de los hechos. Las pesquisas permitieron vincularlo con al menos cinco robos en comercios, además de un hurto en un supermercado y un robo con intimidación cometido en la estación de La Felguera. En algunos de estos hechos, según la Policía, el menor actuó acompañado por su propia madre y por su hermana menor. Las sustracciones esclarecidas han causado pérdidas superiores a los 2.000 euros, además de diversos daños materiales en los establecimientos afectados.
El caso fue asumido por la Unidad de Atención a la Familia y a la Mujer (UFAM), que elaboró un informe sobre la situación personal y familiar del menor. En él se recoge que el joven presenta graves carencias educativas: apenas sabe leer ni escribir pese a estar en edad de educación secundaria y mantiene un alto nivel de absentismo escolar. Los agentes también constataron que era visto con frecuencia en la calle durante la madrugada, circulando en patinete eléctrico sin supervisión de adultos. A partir de estas circunstancias, la Policía concluyó que la progenitora habría incumplido gravemente sus deberes de protección y formación, lo que habría generado un desarrollo psicosocial del menor “altamente preocupante”.
El pasado martes, agentes de la Policía Local localizaron a la madre y al hijo en Sama. Durante la intervención, ambos ofrecieron resistencia. Según el atestado policial, el menor insultó y amenazó a los agentes, mientras que la mujer trató de impedir su detención. Tras poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía de Menores, se acordó el traslado del niño a un centro de acogida bajo medidas de protección. La madre, que se negó a declarar en dependencias policiales, fue puesta en libertad y queda a la espera de ser citada por el Tribunal de Instancia de Langreo.