El botín del sujeto, de 47 años, incluía desde embutidos y conservas, hasta botes de crema solar, por un valor total superior a 2.000 euros
Dicen que la clave del éxito empresarial radica en pensar a lo grande, incluso si de una actividad ilegal se trata. Un pensamiento análogo al que, muy probablemente, pasó por la cabeza del hombre de 47 años que ha sido detenido en Gijón por la Policía Nacional, acusado de varios delitos de hurto después de hallar en su poder más de doscientos productos sustraídos de distintos establecimiento de la ciudad con el presunto fin último de revenderlos. El valor de lo robado supera los 2.000 euros, y el sujeto, tras testificar en dependencias policiales, ha quedado en libertad, a la espera del juicio.
Fue el nerviosismo mostrado por el detenido cuando fue requerido por los agentes, y la abundante cantidad de bolsas que portaba en su vehículo, lo que despertó las sospechas de las autoridades, que le dieron el alto en uno de los controles rutinarios que se realizan en las inmediaciones de zonas comerciales durante la temporada estival. Ante el temor de que pudiera tratarse de productos sustraídos, los uniformados procedieron a identificar al hombre, el cual tenía numerosos antecedentes por hurtos en establecimientos. En el registro al vehículo encontraron cuatro bolsas repletas de productos diversos, incluyendo 45 botes de crema solar, cincuenta latas de comida, catorce quesos, 41 paquetes de embutidos y 76 envases de comida variada. Según fuentes policiales, el hombre «no pudo acreditar ni ticket, ni método de pago, ni el lugar de compra.
Tras la detención, parte de los productos recuperados ya han sido devueltos a los establecimientos, y se continúa investigando la procedencia del resto de objetos.