Las declaraciones del presidente de OTEA, que agradeció el regreso de los toros a la ciudad, ensombreció los ánimos en un evento, por lo demás, valorado como un rotundo éxito de calidad y participación

Casi un centenar de negocios participantes, propuestas culinarias de indudable calidad y originalidad, una alta participación del público… A la vista de los datos, todo hacía prever que el XV Campeonato ‘Gijón de Pinchos’, que comenzó el 9 de junio y se prolongó hasta el pasado domingo, sería un éxito sin paliativos, y dejaría un grato sabor de boca en los paladares de todos aquellos que disfrutaron de él. Y así ha sido, desde luego, aunque con una sombra que, en cierto modo, ha agriado el regusto final: el malestar generado entre no pocas personas, especialmente entre el colectivo vegano, por la celebración del regreso de la tauromaquia a Gijón que el presidente regional del colectivo de hostelería y turismo OTEA, José Luis Álvarez Almeida, hizo el lunes, en el transcurso de la gala de entrega de premios celebrada en la Hacienda de La Llorea Golf. Desde entonces las reacciones adversas no se han hecho esperar, y algunos propietarios de negocios veganos, incluso, han llamado en redes sociales a boicotear futuras ediciones del certamen.
La polémica se desató durante las intervenciones que precedieron a la concesión de los galardones y menciones. Tras las intervenciones de las autoridades municipales fue Almeida quien se puso ante el micrófono, para reconocer el triunfo de la edición, su valor a la hora de visibilizar el potencial gastronómico del tejido hostelero local y regional… Y, de paso, para dar la bienvenida a la decisión del nuevo gobierno gijonés de recuperar las corridas de toros en la plaza de El Bibio, que volverán a celebrarse a partir de la Feria de Begoña, en agosto. Semejante declaración, a juicio de muchos más próxima a la opinión personal que a la general de OTEA, hizo crisparse la expresión de no pocos de los presentes, y hubo quienes, incluso, alzaron su voz para gritar en la sala «¡Toros no!». El malestar quedó aún más patente cuando llegó el momento de entregar las menciones a los representantes de La Galla Tasca Vegana, el Puzzle Bar y el restaurante Green Zone Bio, tres de los establecimientos veganos que, por primera vez, concurrían en una categoría exclusiva.
De ellos, la más apasionada en sus críticas ha sido Arantxa Barreiro, propietaria de La Galla, quien, al subir a recoger su mención, profirió un encendido «¡No a la tauromaquia!» e, incluso, llamó «payaso» a Almeida. «Nos sentimos sorprendidos y enfadados, para qué mentir», reconocía esta misma mañana, aún sin ser capaz de superar el mal trago vivido el lunes. Es más, añade que, «si llegamos a saber que se iba a hacer una apología de eso, no habríamos acudido», una afirmación que ha hecho pública en su cuenta de Instagram, en un video que ha causado gran revuelo. Tanto es así que varios negocios hosteleros veganos han afirmado que no volverán a concurrir al certamen. Barreiro, por su parte, ya prepara acciones contra la reactivación de los toros en la ciudad, y ha optado por romper en pedazos el diploma que se le dio.
Sin embargo, no todos sus compañeros son tan viscerales en sus manifestaciones. Si bien desde el Puzzle Bar han declinado pronunciarse sobre lo sucedido, Tino Caballero, dueño del Green Zone Bio, se mostraba hoy tendente a la prudencia; sobre todo, a tenor de que el Campeonato ‘Gijón de Pinchos’ es organizado por la empresa Fenicia, y nada tiene que ver con OTEA. «No se puede echar por tierra tanto trabajo, y tan bien hecho, por las declaraciones de una persona que, además, no está detrás de la organización», reflexiona. Opuesto, por descontado, a la celebración de Almeida, «al igual que muchas personas que no son veganas, pero sí contrarias a la tauromaquia», no cree que bicotear el certamen vaya a servir de nada, y entiende, que no justifica, que el presidente de OTEA «intente defender a todos los establecimientos, incluso a los que están en los alrededores de El Bibio». Su temor ahora que la recuperación de las corridas reavive un campo de negocio que «se estaba apagando por sí solo. Desde que se prohibieron, los hosteleros de allí se acostumbraron a seguir adelante sin necesidad de espectáculos taurinos, pero ahora volveremos a la casilla de salida».
Por su parte, desde Fenicia se han desmarcado total y categóricamente de las palabras de Almeida, y piden que lo ocurrido ni eclipse el resultado de la cita de este año, ni condiciones las venideras. «Nosotros no tenemos nada que ver con el mundo del toro», han trasladado hoy, antes de dejar claro que «lo que queríamos, al crear la primera distinción específica para locales veganos, era dar visibilidad a esa forma de gastronomía y, a mayores, que también esos establecimientos pudiesen disfrutar de ‘Gijón de Pinchos'».