Fundado el pasado septiembre y conocido por sus proclamas nacionalistas y xenófobas, celebrará una concentración ante la Laboral este sábado, previa a una fiesta en la sede de la Asociación Cultural ‘Alfonso I’, también de extrema derecha

Es una cuestión digna de estudio el por qué del creciente interés que, de un tiempo a esta parte, Gijón parece estar despertando en determinados grupúsculos ideológicamente posicionados en lo más extremo de la derecha. Efectivamente, si, a finales del año pasado, hizo correr ríos de tinta la elección, y posterior descarte, de la ciudad asturiana por parte del colectivo neonazi Núcleo Nacional como escenario de una de sus reuniones, recién iniciado 2026 ha sido otra formación de pensamiento y estructura semejantes, Vanguardia Juvenil, la que ha puesto su mirada en la ‘villa de Jovellanos’. Concretamente, en la Universidad Laboral, escogida por la organización en cuestión para su próxima concentración nacional, que tendrá lugar este sábado, a las 17 horas, y a la que sucederá una fiesta en la sede de la Asociación Cultural ‘Alfonso I’, de ideología análoga y conocida por sus acérrimas defensas de la preservación del polémico monumento franquista ‘Héroes del Simancas’.
Aunque de vida todavía corta, Vanguardia Juvenil ya se ha hecho un nombre entre las entidades ligadas al neonazismo español. Fundado en septiembre de 2025, en su primera publicación en la red social X el colectivo se describía como «un grupo de jóvenes que da un paso al frente para transformar la juventud y aunar valores de amor, de servicio, de lucha y de patriotismo«. Toda una declaración de intenciones que, en los siguientes meses, ha servido de paraguas a consignas ultranacionalistas, xenófobas y abiertamente racistas, incluidas exaltaciones de la Falange, milicia íntimamente vinculada a la dictadura franquista, y a la División Azul, la unidad de voluntarios españoles enviada por el Régimen en apoyo del Tercer Reich alemán durante la ‘Operación Barbarroja’. Desde luego, Vanguardia Nacional hace uso de abundante simbología fascista y nacionalsocialista, incluido el ‘saludo romano’ propio de los totalitarismos de extrema derecha de mediados del siglo XX. Finalmente, no escasea la difusión en redes de contenidos supremacistas elaborados por otros perfiles afines, nacionales e internacionales.
Con apenas 800 seguidores en Instagram a la publicación de esta noticia, y poco más de 440 en X, por el momento la potencia movilizadora de Vanguardia Nacional parece, como poco, discreta. De hecho, las concentraciones realizadas hasta la fecha han reunido, con suerte, a unas pocas decenas de simpatizantes, a menudo con sus rostros cubiertos para no ser identificados. No obstante, a comienzos de este año el colectivo recibió un pequeño impulso tras una publicación en la que su portavoz celebró el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de unidades militares estadounidenses, pero también criticó la violación de la soberanía de dicho país perpetrada por la Administración de Donald Trump. Ahora lo único que queda por ver es a cuántos adeptos congregará en Gijón… Y si, desde el flanco izquierdo del espectro ideológico, se convocará alguna suerte de contramanifestación para compensar el impacto que Vanguardia Juvenil pueda llegar a tener.
Yo en mi ciudad no quiero esto ni ni lo otro. Ni nazis ni promaduros o personajes que defienden a grupos terroristas como Hamás o ETA. También espero que los medios de comunicación estén a la misma altura y pongan en el mismo sitio a todos estos personajes, que al final son lo mismo, generadores de odio.