El evento infantil suma novedades de gran formato y refuerza las actividades más demandadas por el público

Mercaplana volverá a convertirse esta Navidad en uno de los grandes reclamos familiares de Gijón con una edición cargada de propuestas renovadas y actividades consolidadas. El tradicional recinto infantil abrirá sus puertas en el recinto ferial Luis Adaro entre el 22 de diciembre y el 4 de enero, ofreciendo una programación pensada para combinar ocio, creatividad y aprendizaje en un entorno seguro y festivo.
Entre los principales atractivos de este año, comunicados en la presentación oficial de este miércoles, destacan dos incorporaciones de gran formato. Por un lado, un extenso laberinto inspirado en el cuélebre, una de las figuras más reconocibles de la mitología asturiana, que se instalará en el Pabellón de Asturias. Por otro, el mayor hinchable que ha acogido nunca el evento, ubicado en el Pabellón Central, pensado para el disfrute de los más pequeños y también de quienes buscan experiencias más dinámicas.
El espacio mantendrá un horario vespertino, de 16.00 a 20.30 horas, permaneciendo cerrado los días 24 y 31 de diciembre. El acceso general costará 5,50 euros, con entrada gratuita para menores de tres años. Además, se ofertarán bonos de diez pases a precio reducido y descuentos especiales para familias numerosas.
Junto a las novedades, la organización ha apostado por reforzar propuestas que ya demostraron su éxito en ediciones anteriores. Es el caso de Mercaterror, los recorridos en tren por el recinto para facilitar los desplazamientos, el circuito de quads o la granja escuela, donde los niños pueden conocer de cerca distintos animales y aprender sobre su cuidado.
La distribución de actividades se extiende por varios pabellones. En el de Asturias habrá juegos deportivos y talleres de divulgación científica, mientras que el Central acogerá espectáculos, propuestas de educación vial y actividades culinarias. El Palacio de Congresos se centrará en iniciativas artísticas y tecnológicas, como cerámica, pintura o robótica. A ello se suman espacios dedicados a la movilidad sostenible, los juegos tradicionales, los desafíos de madera a gran escala y las dinámicas participativas impulsadas por distintas entidades colaboradoras. La ambientación navideña volverá a ser protagonista, con iluminación especial, figuras decorativas en el exterior y la presencia diaria del príncipe Aliatar, que recibirá las cartas de los niños cada tarde. Desde la organización se insiste en el valor educativo de Mercaplana como alternativa al ocio digital, fomentando el juego compartido y el aprendizaje a través de la experiencia.