ACEDYR, a la que pertenece el conglomerado gijonés, ha solicitado a un despacho externo que evalúe la resolución de la AEPD contra el Atlético Osasuna, al que ha impuesto una multa de 200.000 euros por considerar tales sistemas innecesarios

No habrá cambios en los accesos a las sedes del Real Grupo de Cultura Covadonga (RGCC). Al menos, no por el momento. Sin que aún se haya disipado el temor a una réplica de la multa de 200.000 impuesta por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) al Club Atlético Osasuna por instalar en el estadio El Sadar sistemas biométricos de reconocimiento facial, que el órgano nacional considera innecesarios, la Junta Directiva de la entidad gijonesa se reunía de urgencia a las siete de la tarde de ayer miércoles para decidir si mantenía o retiraba tales mecanismo, presentes desde octubre de 2022 en todas sus instalaciones. ¿Su decisión final? Pues… Esperar. Aguardar a disponer de más y mejor información sobre el asunto… Y, mientras tanto, dejar que todo siga como hasta ahora.
En un comunicado remitido por el Grupo sus responsables, presididos por Joaquín Miranda, confirman dicha postura, a expensas de que llegue a sus manos cierto informe encargado a un despacho externo especializado en la materia por la Asociación de Clubes y Entidades Deportivas y Recreativas de España (ACEDYR), de la que Miranda es vicepresidente. El documento en cuestión, que en el Grupo confían en que estará disponible «lo antes posible», se ahondará en el contenido de la resolución de la AEPD, e incluirá las recomendaciones pertinentes acerca de las acciones a tomar por los distintos clubes que integran la Asociación. Sólo entonces se sabrá si los sistemas de reconocimiento facial de que dispone el Grupo tendrán futuro… O no.