El director del Centro Nacional de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias protagoniza la inauguración de la Escuela de Salud del PSOE gijonés; su intervención fue un alegato en pro de las atenciones primaria y hospitalaria, y de la salud pública

Es ley de vida que, a medida que una persona gana años, y que las estructuras sociales que conoció en tiempos pasados van surgiendo, modificándose y desapareciendo, la realidad pase a serle cada vez más irreconocible. Fernando Simón es plenamente consciente de ello, como también lo es lo imprescindible de adaptarse a esa dinámica tan voluble; sobre todo, en un ámbito tan crucial como el de la salud. Y ese fue el mensaje que ayer jueves, en la sesión inaugural de la Escuela de Salud organizada por el PSOE gijonés, el director del Centro Nacional de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias lanzó al público reunido en la Casa del Pueblo de la ciudad. Su intervención, en forma de coloquio con el periodista Ángel Fabián, fue una puesta en valor en toda regla del tejido sanitario público español, y un llamamiento a la concienciación, por parte de todos los ciudadanos, del valor incalculable que supone disponer de un recurso semejante, aun con sus ciertos, evidentes y subsanables defectos.
«El mundo no es el que nosotros, la gente de mi edad, los que ahora tomamos de alguna manera algún tipo de decisiones, conocimos cuando nos formamos y cuando aprendimos a trabajar; ha cambiado radicalmente», reconoció el que fuese el rostro más conocido durante los oscuros días de la pandemia. De hecho, a cualquiera que viviese aquella dura experiencia que fue el COVID le bastaría con pensar cómo era la realidad antes, y compararla con la actual, para darse cuenta de esa evolución. Precisamente por eso Simón incidió ayer en que «o aprendemos a vivir en este nuevo mundo con una población diferente, con una vulnerabilidad diferente, con una conectividad diferente, o nunca podremos responder correctamente a los retos que se nos presenten». Ni qué decir tiene que entre esos retos figuran los concernientes al cuidado de la salud. Y, sobre ellos, el invitado recalcó la urgencia de, entre todos los actores, «cuidar de los tres pilares que integran los sistemas sanitarios: la atención hospitalaria, la atención primaria y la salud pública».
Así las cosas, y como no podía ser de otro modo, dado su cargo y sus sabidas convicciones, Simón admitió que, «para mí, es importante cualquier grupo en el consideren importante la salud pública y, sobre todo, la promuevan». En ese sentido, reconoció sentirse «encantado de estar en un grupo que trabaja en esa línea», en referencia al PSOE. El mismo partido que, «además, va a tratar de promoverla en Gijón, y hacer entender a la población la importancia que tiene para que nuestro sistema sanitario pueda funcionar como es debido». Al fin y al cabo, concluyó el director del Centro Nacional de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, apostar por la salud pública «es la base para tener un sistema sanitario fuerte».