Las cuadrillas de trabajo comienzan la reconversión de la arteria a su configuración hasta 2019, con un carril para vehículos en dirección este-centro, dos en sentido opuesto y el carril-bici adosado al paseo

Quizá el paso del tiempo y la fuerza de lo costumbre la hayan desdibujado, pero en recuerdo de la mayoría de los gijoneses persiste todavía aquella configuración del Muro de San Lorenzo previa al año 2019, año en que el gobierno presidido por Ana González decidió suprimir uno de sus tres carriles para tráfico rodado y, a la postre, segmentar el trazado del carril-bici, convirtiendo este último en el actual ‘scalextric’, bautizado así con una mezcla de cariño y sorna por sus usuarios. Pues bien, la disposición implementada poco antes de la pandemia tiene sus días contados; el Ayuntamiento de Gijón ha dado hoy el pistoletazo de salida a las obras de reconversión del Muro a su disposición pasada, y las cuadrillas de la empresa Alvargonzález ya trabajan a pleno rendimiento. En ausencia de contratiempos el resultado, que tendrá carácter temporal hasta que se consume el soterramiento, se podrá aprovechar a partir del 17 de julio.
En estas poco menos de tres semanas, los esfuerzos de los operarios devolverán al muro los dos carriles en dirección centro-este, hacia el río Piles, que complementarán un tercero en sentido este-centro, rumbo a San pedro, a tender en el espacio hoy ocupado por el ‘Cascayu’. Por su parte, el carril-bici se ensanchará y acercará al área peatonal, suprimiendo los cruces que obligar a los ciclistas a pasar en perpendicular al tráfico motorizado. Eso sí, habrá una pequeña variación con respecto a la configuración de antaño: los antiguos dos carriles de subida de la calle Menéndez Pelayo no se recuperarán, y se mantendrá el único actual, aportándole una salida a la izquierda y otra a la derecha. El objetivo no es otro que respetar las plazas de aparcamiento que el ejecutivo anterior instaló en el carril suprimido.
Todo ello costará alrededor de 133.000 euros, y se realizará eminentemente en horario nocturno a partir de la semana que viene. Por el momento, hasta este fin de semana, y contando conque el jueves será festivo y el viernes, día del sector, las cuadrillas ya están haciendo las cimentaciones para los futuro semáforos. La semana que viene se retirarán los hitos y se instalarán las ‘abejas’ que separan los carriles de tráfico del carril-bici. La última semana se procederá tender la capa de aglomerado sobre el carril más cercano a la mediana y los cruces, y se pintarán las señales correspondientes.

«Queremos recuperar la seguridad en la movilidad para todos; ese fue nuestro compromiso», ha señalado esta mañana el portavoz municipal de Foro, Jesús Martínez Salvador, en el transcurso de una visita al punto de inicio de los trabajos, frente a la escalera número quince. Un recorrido hecho en compañía de los concejales de Obras, Gilberto Villoria, y de Movilidad, Pelayo Barcia, y durante el cual ha insistido en el concepto puramente temporal de la intervención que se va a realizar. Porque en el horizonte, a más largo plazo, persiste aún la voluntad de soterrar el Muro, un proyecto para el que «nuestro compromiso es iniciar lo antes posible los estudios geológicos y geotécnicos que permitan redactarlo». Esa cuestión, empero, «requerirá decenas de miles de euros, y no será cuestión de sólo unos meses», si bien esa posible intervención futura, al igual que la comenzada hoy, se ajustan al marco normativo fijado en el Plan Especial del Muro.
Por su parte, Barcia, después de Villoria detallase la parte técnica de la intervención, ha reconocido que tanto él como el ejecutivo al completo se sienten «satisfechos por haber cumplido esta promesa electoral en la primera semana». En su caso, el foco ha sido puesto en la seguridad de los ciclistas, una «necesidad», y ha incidido en que, en última instancia, «en el Muro hay sitio para todos».