El Patronato alega diligencia y medidas correctoras mientras IU asegura que la respuesta llegó demasiado tarde

El episodio del vertido de caucho procedente del campo de fútbol municipal de El Tragamón, que afectó al entorno del Jardín Botánico Atlántico, ha provocado un nuevo choque político en el Ayuntamiento de Gijón. Izquierda Unida acusó este viernes al presidente del Patronato Deportivo Municipal (PDM), Jorge Pañeda, de “negligencia”, después de que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) abriera un expediente sancionador contra el organismo municipal por un presunto episodio de contaminación.
Según explicó el portavoz municipal de IU, Javier Suárez Llana, la CHC abrió el expediente el jueves, al considerar que existían indicios de una “actividad susceptible de contaminar el dominio público” por la presencia de restos de fibras y caucho en la aliseda inundable del Jardín Botánico y en los cauces del arroyo Santurio y el río Peñafrancia, procedentes del campo de fútbol gestionado por el Club Deportivo Arenal.
Suárez Llana recordó que su grupo advirtió al Gobierno local de lo ocurrido ya el 6 de junio, y que cinco días después, el 11 de junio, el servicio municipal de Vigilancia y Calidad Ambiental llevó a cabo una inspección. A pesar de que el informe posterior instaba al Patronato Deportivo Municipal a tomar medidas de contención, IU sostiene que el concejal de Deportes “no hizo nada” y que, en lugar de actuar, “se dedicó a responsabilizar al Club Deportivo Arenal”. “Para el señor Pañeda el problema no es que una instalación municipal origine un vertido contaminante, sino que el club que la gestiona haya informado sobre ello”, criticó el edil.
Fuentes del Patronato Deportivo Municipal consultadas por este medio rechazan tajantemente las acusaciones y aseguran que se actuó “con diligencia desde el primer momento en que se tuvo conocimiento de la problemática”, dos meses antes de que saltara a los medios. Según el informe interno del PDM, el organismo ya había detectado la posibilidad de vertidos en la riega que atraviesa el campo de golf de La Llorea, vinculada al Jardín Botánico, y adoptó medidas preventivas.
Entre estas actuaciones iniciales se incluyó la instalación de una cesta con malla filtrante a la espera de construir una arqueta exterior de contención. Tras una inspección conjunta con el personal del Jardín Botánico el 9 de junio, el Patronato procedió, entre el 10 y el 11 de junio, a retirar de manera urgente unas cuatro toneladas de caucho acumulado en el entorno.
El PDM afirma además que requirió formalmente al Club Deportivo Arenal la limpieza periódica de las arquetas de decantación y la colocación de mallas o tamices, tal y como establece el convenio de cesión de la instalación. También encargó a una empresa especializada la construcción de una nueva arqueta de contención en la riega donde desembocan las aguas pluviales. Esta infraestructura, instalada a mediados de octubre, ya se revisa de manera periódica por el personal municipal.
Medidas en marcha y discrepancias políticas
El área de Medio Ambiente solicitó el 2 de julio medidas correctoras adicionales para evitar la llegada de caucho al Jardín Botánico y garantizar la gestión adecuada del material retirado. El Patronato sostiene que estas actuaciones “ya estaban en proceso o habían sido ejecutadas previamente”.
Mientras IU reclama ahora que el Ayuntamiento acometa una restauración completa de los cauces afectados, el PDM insiste en que las soluciones definitivas ya están en marcha. El expediente sancionador abierto por la Confederación Hidrográfica marcará los próximos pasos en un conflicto que combina discrepancias políticas, responsabilidades administrativas y la preocupación por la protección del entorno natural del Jardín Botánico.