Pilar Fernández Pardo reprocha a la consejera del ramo que la sala de descanso de las madres de neonatos permanezca cerrada para ser ocupada por despachos de directivos

Era la sala de descanso para las madres de niños ingresados en neonatos en el Hospital de Cabueñes y, de un plumazo y por mor de la pasada pandemia, se transformó en despachos para directivos del centro hospitalario. Desde entonces, hace ya como seis años, las madres de los pequeños que se encuentran en las incubadoras no tienen un lugar no sólo de descanso, sino para poder atender sus mínimas necesidades de alimentación y, por supuesto, de higiene personal. En no pocas ocasiones, como hace días informó este periódico, las propias enfermeras del servicio se ven en la imperiosa necesidad de ceder sus instalaciones para que las madres puedan simplemente cambiarse las compresas sin tener que acudir a los servicios generales del hospital. De esta manera, priman una cuestión de seguridad sanitaria de primera necesidad tras el parto. Esta situación fue denunciada por las profesionales, por escrito, a la gerencia del hospital hace ya varias semanas aunque hoy la consejera de Sanidad Soledad Saavedra aseguró, a preguntas de la diputada del Partido Popular Pilar Fernández Pardo, desconocer la existencia de la citada misiva reivindicativa.
Fernández Pardo presentó una pregunta, con carácter de urgencia, a la consejera para conocer los pormenores de esta anómala situación y, sobre todo, tratar de conseguir el compromiso de una pronta reapertura de la citada sala tan demandada por parte de las madres lactantes y de las profesionales del servicio. Igualmente, vistos estos antecedentes, la diputada del PPP echó en cara a la consejera de Sanidad que las medidas de humanización del Hospital publicitadas por su departamento y que le sirvieron para obtener algún que otro premio eran sólo una mera ficción. “Esto es una humanización de escaparate”, le espetó la diputada del PP a la consejera Saavedra.
Por su parte, Concepción Saavedra que, como queda dicho, aseguró desconocer la petición de las enfermeras de la planta de referencia, dejó entrever que se revisará la situación de la citada sala lo que, en opinión de Pilar Fernández Pardo, se puede considerar como un compromiso de que más pronto que tarde volverá a hacer el servicio para el que fue concebida y estuvo operativa durante años y, por ende, dejará de ser despacho para directivos “por falta de espacios” como se argumento y, de hecho, está siendo en la actualidad.