Los de Álvaro Queipo exigen a cambio que se establezca el consentimiento paterno como requisito fundamental en el proceso de hormonación o de tratamiento quirúrgico de los menores transexuales

Asturias, como casi cualquier territorio, tiene su buen puñado de reivindicaciones históricas que, pese al correr de los años, no acaban de verse materializadas. Y la instauración de una ley autonómica que blinde los derechos de la comunidad LGTBIQ+ es una de ellas. No obstante, su próxima elaboración podría contar con un respaldo inesperado o, al menos, con la desaparición de cierto esperable obstáculo político. Porque el portavoz del PP en la Junta General del Principado, Álvaro Queipo, aseguró este lunes que su partido está «en disposición» de abstenerse en la votación de esa futura ley LGTBI asturiana e, incluso, de «ir más allá»… Aunque, claro está, con condiciones. Con una en especial, de hecho: que se incluya en el texto la necesidad del consentimiento de los padres de cara a que un menor transexual inicie el proceso de hormonación o de cambio de sexo quirúrgico. A ese respecto, Queipo confirmó que su mano está tendida a Izquierda Unida para, si la fuerza de izquierda acepta, abordar la cuestión.
«Vamos a pelear porque la norma salga con el máximo consenso, porque los menores tengan sus derechos blindados y porque las familias pueda participar en cualquier proceso de que les afecte», declaró ayer el representante de los populares asturianos al término de una reunión con los miembros de la mesa de trabajo de la ley, incidiendo, precisamente, en ese último punto. Y es que su partido exige a cambio de la puesta de perfil, o de un hipotético apoyo, que el texto resultante «exprese claramente que las familias forman parte de ese proceso de decisión y de acompañamiento, dando calor y aportando tranquilidad». En todo caso, y pese a ese ‘pero’ puesto sobre la mesa, Queipo se esforzó por disipar cualquier idea de que el PP es un enemigo al desarrollo de la norma. «Nuestro partido es un aliado del colectivo; creemos en los derechos de las personas LGTBI, y creemos que Asturias tiene un carácter abierto y plural; un carácter en el que todo el mundo es bienvenido», concluyó.
Si bien, por ahora, no ha trascendido la postura sobre tal oferta de los miembros del grupo de trabajo -formado por diversos colectivos LGTBIQ+, por los sindicatos Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT), y por juristas de la Universidad de Oviedo-, varios de ellos sí valoraron el contacto con Queipo y los populares. Desde XEGA Borja Ibaseta explicó que en la entidad a la que da voz tenían «especial interés» en dar a conocer a los grupos parlamentarios cómo se ha desarrollado el texto, y tratar de aclarar la urgencia de disponer un texto que proporcione «un suelo de derechos» al colectivo, pensando en las familias, en los trabajadores y en el sector público. Por su parte Ángeles Fal, presidenta del Llar Trans, apreció «muy positivamente» la cita, si bien llamó a que los políticos «estén a la altura y apoyen esta ley». Y finalizó deseando que «ojalá» sea aprobada «por todos los grupos parlamentarios».