Tras haber cuestionado la urgencia del cierre, los populares miran ya a Tabacalera como solución definitiva

El Partido Popular de Gijón ha celebrado este jueves la decisión adoptada por su socio de gobierno, Foro Asturias, respecto al futuro del Museo Nicanor Piñole, después de que el Ayuntamiento alcanzase un acuerdo con los responsables del legado del pintor para que el traslado de las obras durante la reforma del Asilo Pola sea estrictamente temporal y con garantías de retorno y conservación.
Desde el PP gijonés valoraron positivamente la solución pactada, subrayando que el Consistorio “ha actuado con sentido común para encontrar soluciones que protejan nuestro patrimonio y, al mismo tiempo, impulsen proyectos culturales y turísticos que beneficien a la ciudad en su conjunto”. Los populares insistieron en que su postura ha sido clara desde el inicio del debate: «el patrimonio artístico y cultural de Gijón debe ser accesible a la ciudadanía y conservarse en condiciones dignas, respetando tanto el legado de Piñole como las condiciones de la donación que lo hizo posible».
En este sentido, el PP recordó que siempre defendió que cualquier actuación sobre la colección debía ajustarse a las voluntades expresadas por la familia del pintor y a los compromisos adquiridos por el Ayuntamiento, evitando escenarios que pusieran en riesgo la permanencia del legado en la ciudad. La formación destacó que el acuerdo alcanzado despeja los temores surgidos en los últimos meses, cuando parte de la ciudadanía y del sector cultural expresó su preocupación por un posible almacenamiento prolongado de las obras o incluso por su salida de Gijón.
Los populares también pusieron el foco en el proyecto del Centro Artístico Tabacalera, llamado a convertirse en la futura sede definitiva del Museo Piñole. “Esperamos que Tabacalera sea una realidad cuanto antes y que, a finales de 2027, se pueda acometer el traslado definitivo ya con todas las garantías”, señalaron, apuntando a este espacio como una oportunidad para reforzar la oferta cultural y turística de la ciudad.
La reacción del PP se produce tras una etapa marcada por tensiones políticas y críticas cruzadas, especialmente después de que la formación apoyara en el pleno municipal el desalojo del museo para permitir las obras en el Asilo Pola, una decisión que generó protestas vecinales y reproches desde la oposición. Con el acuerdo anunciado este jueves, los populares consideran que se cierra un conflicto que había puesto en cuestión la gestión cultural del gobierno local.