El Principado reitera al Ministerio la suspensión temporal de la AP-66 ante obras, desprendimientos y colapsos en Pajares, apelando al principio de proporcionalidad entre peaje y servicio

El Gobierno de Asturias ha remitido una nueva comunicación al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para reiterar formalmente la solicitud de suspensión temporal del peaje de la autopista del Huerna (AP-66). La petición se fundamenta en las afecciones acumuladas a la movilidad derivadas de las obras en curso y de las incidencias recurrentes en la red alternativa, especialmente en la N-630 por el puerto de Pajares. El Ejecutivo autonómico da continuidad así al escrito enviado el pasado 5 de febrero al departamento dirigido por Óscar Puente, así como a otras comunicaciones trasladadas en los últimos meses, cuyos argumentos mantiene íntegramente.
El Principado sostiene que la AP-66 se encuentra afectada simultáneamente por dos frentes: las obras de modernización de los túneles del Huerna y las actuaciones de emergencia para estabilizar el talud tras el desprendimiento registrado en noviembre de 2024. Estas intervenciones han implicado reducciones de carril, circulación por calzada contraria, estrechamientos y limitaciones de velocidad, lo que, según los registros oficiales de la Dirección General de Tráfico, ha generado episodios reiterados de retenciones prolongadas, velocidades muy reducidas y aumentos significativos en los tiempos de recorrido. El impacto, sostiene el Gobierno asturiano, afecta directamente al nivel de servicio de una infraestructura de peaje que conecta Asturias con la Meseta y que constituye uno de los principales ejes de comunicación del Principado.
Pajares, una alternativa también tensionada
La situación se agrava, añade el Ejecutivo, por las limitaciones severas en la vía alternativa gratuita, la N-630 por el puerto de Pajares. Los temporales de nieve han provocado restricciones al tráfico pesado, exigencia de cadenas o neumáticos de invierno y cierres puntuales. A ello se suma el desprendimiento registrado la pasada semana en la N-630, que obligó a habilitar un paso alternativo regulado mientras se retiraba el material. La incidencia generó nuevas retenciones y redujo aún más la capacidad operativa de la principal alternativa a la autopista de peaje.
El Principado apela además a la reciente sentencia de la Audiencia Provincial de A Coruña relativa a la AP-9, que aplica la doctrina fijada por el Tribunal Supremo sobre el principio de proporcionalidad entre el peaje abonado y el nivel de servicio prestado cuando existen afectaciones relevantes acreditadas. En este contexto, el Gobierno asturiano considera necesario que el Ministerio analice específicamente la situación actual de la AP-66 y valore medidas temporales como la suspensión del peaje o, en su caso, mecanismos de compensación proporcional en aquellos días en que se constate una reducción significativa de la fluidez del tráfico. El Ejecutivo autonómico recuerda que esta reclamación es independiente de las actuaciones iniciadas para impugnar la prórroga de la concesión del peaje del Huerna mediante una solicitud formal de revisión de oficio.