La inclusión en el Catálogo Urbanístico serviría para asegurar que cualquier desarrollo futuro respete la actividad deportiva en el actual emplazamiento

La Asociación Anselmo López ha iniciado los trámites para que el Estadio Municipal de El Molinón sea incluido en el Catálogo Urbanístico de Gijón, una iniciativa que busca proteger su emplazamiento histórico y garantizar que el campo del Real Sporting de Gijón permanezca en su ubicación actual. La entidad ha comenzado las gestiones institucionales con el objetivo de asegurar que el estadio más antiguo del fútbol español continúe formando parte del paisaje urbano y emocional de la ciudad. molinon
La propuesta, presentada el pasado 16 de febrero, forma parte del compromiso de la asociación con la preservación del patrimonio histórico vinculado al club rojiblanco. Para desarrollar esta iniciativa, la organización ha contado con la colaboración técnica del geógrafo y experto en urbanismo David Alonso, quien ha contribuido a fundamentar el proyecto desde el punto de vista territorial y jurídico.
El objetivo principal de la propuesta es blindar la ubicación actual del estadio frente a posibles cambios derivados de decisiones futuras de propietarios, inversores o proyectos urbanísticos. Desde la asociación consideran que la inclusión de El Molinón en el Catálogo Urbanístico municipal permitiría consolidar su valor histórico y patrimonial, evitando que el futuro del campo dependa de “voluntades volátiles” o de intereses especulativos que pudieran plantear su traslado a otro emplazamiento.
La iniciativa parte de la premisa de que El Molinón no es únicamente una infraestructura deportiva, sino un elemento clave de la memoria colectiva de Gijón y del sportinguismo. Su presencia en la ciudad se remonta a comienzos del siglo XX, lo que lo convierte en un símbolo urbano y social profundamente arraigado. Por ello, la inclusión en el catálogo municipal actuaría como un anclaje jurídico que reconozca oficialmente ese valor histórico y garantice la permanencia del estadio en su ubicación actual.
Desde la Asociación Anselmo López subrayan que esta protección urbanística no supondría un obstáculo para el desarrollo o modernización del equipamiento. Al contrario, el planteamiento contempla la posibilidad de acometer reformas o ampliaciones que permitan adaptar el estadio a las exigencias del fútbol contemporáneo. Entre las actuaciones posibles se incluirían recrecidos parciales o integrales de las gradas, reformas estructurales o mejoras destinadas a incrementar la comodidad, la seguridad y la funcionalidad del recinto.
El planteamiento busca, por tanto, compatibilizar la preservación histórica con la evolución arquitectónica del estadio. La intención es que El Molinón pueda seguir creciendo y adaptándose a los estándares del siglo XXI sin perder su esencia ni su vínculo con el lugar donde ha desarrollado su historia.
Otro de los aspectos destacados de la propuesta es la seguridad jurídica que proporcionaría la inclusión en el Catálogo Urbanístico. Según explican los impulsores de la iniciativa, esta protección obligaría a que cualquier plan de desarrollo urbanístico o proyecto futuro respete la actividad deportiva en las coordenadas actuales del estadio. De esta forma, se preservaría no solo el edificio en sí, sino también el ecosistema social, cultural y deportivo que se ha formado a su alrededor durante décadas.
Para la asociación, El Molinón representa mucho más que un recinto de hormigón y gradas: es un espacio cargado de significado para varias generaciones de aficionados y ciudadanos. En este sentido, consideran que su protección no debe entenderse únicamente como una cuestión deportiva, sino como una medida de defensa del patrimonio urbano y cultural de Gijón.
En las próximas semanas, la Asociación Anselmo López tiene previsto iniciar una ronda de reuniones con los distintos grupos municipales del Ayuntamiento de Gijón/Xixón, así como con los organismos competentes en materia de urbanismo y patrimonio. El objetivo será trasladar formalmente la propuesta y buscar el mayor consenso posible entre las fuerzas políticas y la sociedad gijonesa.
Los promotores de la iniciativa confían en que la ciudad respalde un proyecto que pretende garantizar que El Molinón continúe siendo, en el futuro, la casa histórica del sportinguismo y uno de los símbolos más reconocibles de Gijón.