El barcelonés y la gijonesa pasaron varios de los últimos días del año en la ‘tierrina’, recorriendo parajes como la aldea de Cofiño o los Picos de Europa, y disfrutando de la gastronomía; las redes sociales han servido para dejar constancia de ello
Ah, el amor… Cuán mágico, ilusionante y maravilloso es cuando navega por las aguas de la ternura manifiesta, de la compenetración profunda, de la confianza casi perfecta… Las mismas aguas que desde octubre parecen estar surcando Risto Mejide y su más reciente pareja, la gijonesa Mercedes ‘Merche’ Torre Couso, que ocupa el lugar dejado en septiembre por Laia Grassi. Y el mes pasado esa travesía metafórica llevó a la pareja a la patria de ella, a Asturias. Menos de dos meses después de que el presentador y publicista barcelonés hiciese pública en Instagram con la comercial del sector inmobiliario de lujo, aprovechando una escapada a Hamburgo en la que presumió del «liebestraum» -«sueño de amor»- que ambos estaban viviendo, Mejide y Torre decidieron pasar algunos de los últimos días del año 2025 en el Principado, recorriendo varios de sus parajes de ensueño y disfrutando de la gastronomía regional -sin que faltase en la mesa la sidra, desde luego-. Algo que la asturiana inmortalizó nutridamente en sus redes sociales.
«Mi tierrina. La brisa del mar. El olor a leña. El calor de los rayos de sol en la mañana. Y mi persona favorita«. Esas cinco frases componen el texto de la publicación hecha por torre en su cuenta personal de Instagram, encabezada por una decena de fotografías y un vídeo en el que se exhiben no solo algunas de las escalas de ese viaje al norte peninsular -la aldea de Cofiño con su escultura en honor a Isaac Newton, el entorno de Onís, los Picos de Europa…-. También la complicidad que existe entre ambos, aparentemente inmune a la muy comentada diferencia de edad -Torre suma 31 años, frente a los 51 de su enamorado-, y sintetizada en el intenso mensaje de despedida: «Gracias a la vida. Y a ti, por tanto«. Una explosión de amor a la que el propio Mejide, parco en palabras, pero no en sentimientos, reacción remitiendo a la asturiana el emoji de un corazón. Eso sí, quienes no han escatimado palabras han sido los seguidores de la gijonesa, que se han deshecho en parabienes y buenos deseos hacia la pareja.