La embarcación, de pequeño tamaño, fue zarandeada por el fuerte oleaje, y el viento desgarró su velamen; una lancha y un helicóptero de Salvamento Marítimo, junto con un pesquero, la han escoltado hasta la seguridad del Puerto Deportivo

No hace falta ser un avezado lobo de mar para comprender que en días como el de hoy, con alerta amarilla por temporal, salir a navegar no figura entre las decisiones más prudentes que se pueden tomar. Una lección que, sin duda, han aprendido los tripulantes de cierto velero que esta tarde navegaba frente a las costas de Gijón. Y por las bravas, además. La embarcación, de pequeño tamaño y poco tonelaje, fue sorprendida por el oleaje y el viento, que desgarró su velamen y la privó de gobierno; fue necesaria la intervención de una lancha y de un helicóptero adscritos a Salvamento Marítimo, así como la asistencia del pesquero ‘Cabo San Lorenzo’, para escoltar el barco a la seguridad del Puerto Deportivo. Por suerte, todo terminó felizmente.
Según ha podido saber este diario la embarcación, matriculada en Gijón, navegaba entre el cerro de Santa Catalina y el mencionado puerto cuando, de súbito, el encrespado Cantábrico hizo de las suyas y comenzó a zarandearla, algo relativamente sencillo teniendo en cuenta la ligereza del casco y el escaso lastre que ese tipo de buques puede llegar a embarcar. Desesperados, los ocupantes izaron el trapo para ganar velocidad y tratar de alcanzar los muelles, pero una racha inesperadamente violenta rasgó las velas, dejando la embarcación prácticamente a la deriva. Y es que su motor, de escasa potencia, no parecía capaz de medirse de tú a tú con la agresividad de las olas, que llegaron, incluso, a amenazar con volcarla.

Ante semejante panorama, y con los aguzados bajíos de la base del cerro peligrosamente cerca, la tripulación tiró de teléfono, alertó al 112 y pidió ayuda urgente. De inmediato despegó el ‘Helimer’ de Salvamento Marítimo, al tiempo que la Salvamar ‘Rigel’ zarpaba de El Musel y se dirigía a toda máquina hacia el infortunado velero. A la llegada al escenario, y en vista de la situación, los profesionales de rescate solicitaron el apoyo del cercano pesquero ‘Cabo San Lorenzo’, que se encontraba en la bahía, por si fuese preciso evacuar a los afectados. Sin embargo, ese extremo no fue preciso. A los pocos minutos la tripulación del velero notificaba haber recuperado el control y, debidamente vigilada por mar y aire, lograba poner proa a lugar seguro.