La región iguala a Cantabria y se sitúa en la mitad inferior de una tabla que lideran Andalucía, con 74; Canarias, con 67, y Valencia, con 62; en el Principado el último fallecimiento por esta causa se produjo en noviembre

Ríos, lago, piscinas, embales… Sin olvidar, por supuesto, los inabarcables mares, representados en el norte peninsular por el poderoso Cantábrico. Todos eso espacios siguen siendo, año tras año, objeto de deseo para miles, si no millones, de bañistas, que acuden a ellos para disfrutar de las aguas. Un placer que, sin embargo, a las puertas de cada nuevo 31 de diciembre deja un oscuro balance. Según el Informe Nacional de Ahogamientos (INA) que elabora la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS), entre enero y noviembre de este 2025 se registraron 441 muertes por ahogamiento en el conjunto de España; y, de ellas, once tuvieron lugar en Asturias, un montante que iguala al de la vecina Cantabria. Por suerte dentro de la desgracia, se trata de una cifra que sitúa al Principado en la mitad inferior de la tabla, aunque sea, en la práctica, un flaco consuelo; de hecho, el último fallecimiento en el Principado ocurrió, precisamente, en noviembre, una de las trece acontecidas a nivel nacional durante ese mes.
Expandiendo el foco más allá de las fronteras asturianas, esas 441 personas que han perdido la vida ahogadas conforman un total que supera sensiblemente el cómputo recogido en el INA en todos los años desde 2015, a excepción de solo dos ejercicios: el de 2017, que se cerró con 443 fallecidos, y el de 2024, con 464. Lo que no cambia es el dudoso honor de Andalucía como cabeza de lista, con 74 ahogamientos hasta noviembre; siguen a dicha comunidad Canarias, con 67, de las cuales siete se dieron en el último mes; la Comunidad Valenciana con 62, y Cataluña, con 50. Mirando al norte, Galicia ha tenido 67 defunciones por esa causa, tres de ellas en noviembre; Castilla y León, 31, y Baleares, 26. A partir de ahí, los totales bajan de la veintena, con ejemplos como el País Vasco, con catorce; Castilla-La Mancha, con trece; Murcia, con doce, o las citadas Asturias y Cantabria, con once en cada una. Finalmente, menos de diez óbitos tuvieron lugar en Aragón, con seis; Madrid, con cinco; Navarra y La Rioja, con cuatro en cada una; Extremadura, con tres, y Melilla, con una única muerte. Y un dato relevante: en la ciudad autónoma de Ceuta no consta ningún fallecimiento por ahogamiento este año.
Si se baja al detalle, concretamente a los perfiles de las víctimas y a los escenarios de los sucesos, el ahogado promedio es un varón (82%), mayor de 45 años (62%), de nacionalidad española (83%), que pierde la vida en una playa (51%) en la que no hay vigilancia de socorrista (88%), ya sea porque el arenal no contaba con servicio de salvamento activo en el momento de la tragedia, o porque no procedía que existiese por las características del lugar. Por lo que respecta exclusivamente al mes de noviembre, ocho de los trece ahogamientos se dieron en playas, uno en ríos, ninguno en piscinas y los cuatro restantes, en otro tipo de espacios acuáticos. Finalmente, conviene recalcar que de esas trece víctimas del mes pasado, once fueron hombres y dos mujeres; en cuanto a su nacionalidad, ocho eran españolas, tres de otros países europeos, una asiática y de la restante se desconoce su procedencia.