El hombre, de unos 60 años y en la misma situación de habitabilidad que el fallecido, fue arrestado por la Policía Nacional cerca del escenario del hecho; el arma con la que se causó la herida fatal en el cuello de la víctima también se localizó en las inmediaciones

Dice con total claridad la Ley de Enjuiciamiento Criminal -la LECrim, para los amantes de las abreviaciones- que toda persona arrestada como presunta autora de un delito podrá ser retenida en dependencias policiales durante un máximo de 72 horas, antes de ser puesta en manos de la justicia. Y ese plazo se ha cumplido a rajatabla en el caso de la única persona detenida en relación con la muerte violenta, el pasado viernes, de un ‘sintecho’ en el entorno de la plaza Nicanor Piñole, en el centro de Gijón. Según han confirmado fuentes de la Policía Nacional el individuo, un varón de unos 60 años, ha pasado a disposición judicial este lunes, una vez completadas las diligencias pertinentes, y elaborado el atestado sobre el que se instruirá el más que probable proceso. Por el momento, no constan más arrestos, por lo que todas las atenciones están puestas en dicho sujeto, que conocía al fallecido.
El suceso se produjo a primera hora de la mañana del viernes, frente al clausurado pub Gato Tuerto; dicho establecimiento servía de cobijo a la víctima. De ahí que, aunque los motivos exactos todavía no hayan trascendido, sea muchas las voces en la zona que teorizan con una posible disputa entre dos personas sin hogar para ocupar el lugar. A ese respecto, la detención ocurrió en las inmediaciones del escenario; también allí fue encontrada el arma blanca con la que, supuestamente, se causó la herida mortal en el cuello del finado.