El cerramiento planificado por ADIF en el tramo entre el ‘camín’ de Rubín y la rotonda de acceso de El Musel bloquearía algunos pasos abiertos por los habitantes de la zona, que reclaman «accesos dignos»; el Gobierno asturiano exige «una reforma más amplia que mejore la comunicación entre barrios»

No ha sido bien recibido el anuncio de licitación realizado el martes por ADIF para la «ejecución de las obras del proyecto de reposición y ejecución de cerramientos en el ámbito de la red convencional. Subdirección Noroeste. Línea 142 Gijón-Puerto a Veriña entre los puntos kilométricos 1/590 y 2/527» por un importe de 830.277,35 euros para aumentar la seguridad. Se trata del tramo de vías de cerca de un kilómetro de distancia que separa El Lauredal y Jove de La Calzada, en concreto desde el ‘camín’ de Rubín a la rotonda del acceso de El Musel, que los vecinos utilizan en la zona de El Lauredal para pasar de un lado para otro, evitando así importantes rodeos para llegar a los lugares habilitados, que tampoco presentan las mejores condiciones de accesibilidad.
«Lo que necesitamos es que haya unos accesos seguros porque ahí ya vive mucha gente que no tiene cómo pasar de un lado a otro», expresa Carlos Arias, presidente de la Asociación Vecinal La Calzada Alfonso Camín, quien no entiende «lo de poner una valla que separe dos barrios en mitad de una ciudad cuando estamos hablando de soterrar vías, de integrar». Con respecto a las molestias que provocaría el cierre, pone el ejemplo «de la parada de donde salen todos los autobuses en el camino de Rubín a la que, para llegar, la gente de El Lauredal tiene que pasar por las vías si no quiere ir 200 metros para arriba o 200 metros para abajo». O de la gente que quiere comprar en el supermercado de la zona: «El único paso que hay allí, en esa zona, es por debajo del puente del camino de Rubín, por un sitio en el que la gente tiene que ir en fila de uno o, si va con carrito, por la propia carretera».

Xurde Lains, presidente de la Asociación Cultural Cilúrnigos, formada por vecinos de El Lauredal, tiene claro que «ahora mismo El Lauredal no tiene accesos dignos para salir a La Calzada». Rechaza la iniciativa de ADIF que deshabilitaría diferentes pasos creados por los propios vecinos y asegura que la idea de la empresa «es un despropósito total». «Aquí llevamos más de 15 años solicitando unos accesos dignos al barrio, entre los que incluiríamos la mejora de la acera del camino de Rubín, y un paso a nivel en alguna de las zonas de las vías», explica. En ese sentido, añade que «pasan muy pocos trenes, se pueden contar con los dedos de una mano, a baja velocidad y tocando la bocina para avisar».
Y es que el muro que se levantaría en las vías «por donde pasan familias todos los días para ir al colegio» sería un gran inconveniente para todos los habitantes de este punto de la ciudad, «Yo, por ejemplo, de mi portal a la cabecera del 1 y el 12, con mi crío pequeño para coger el 1 e ir a El Molinón, tardo 6 minutos. Si fuera por el ‘camín’ de Rubín, donde contamos con una única acera de un metro, serían más de 10 minutos, y por Manuel R. Álvarez, que es el único paso que está bien, estamos hablando de 15 o 20 minutos», relata.

«Es una ocurrencia de alguien que no conoce la zona», apunta convencido Arias. «Es que esto de coger un mapa, no sé si en Madrid o dónde, y ponerse a decir ‘por aquí una valla’ sin saber lo que estás haciendo… El que tuvo la ocurrencia no conoce para nada ni las necesidades de la zona, ni lo que es», insiste. Mientras, ambos ven con buenos ojos la propuesta del Gobierno asturiano de «una reforma más amplia del tramo que mejore la comunicación entre los barrios», esto es, que las obras «no se limiten a un cerramiento y que se ofrezcan soluciones que respondan a las necesidades de los habitantes de esta zona de Gijón/Xixón».
En concreto, el Ejecutivo reclama «una solución global y coordinada con los trabajos de mejora de los accesos al puerto, que vaya más allá de los cerramientos puntuales y responda a las necesidades del corredor», algo que el consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo, ya ha comunicado al presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña. Se trata de una demanda ya trasladada en anteriores contactos al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y al propio gestor, que incluye, entre otros asuntos, el planteamiento a ADIF de «mejorar la permeabilidad transversal del corredor, habilitar pasos seguros y accesibles para peatones y ciclistas y reducir los efectos de aislamiento entre barrios, con soluciones que faciliten la movilidad cotidiana y refuercen la continuidad urbana».