
No hay partido político que haya durado 250 años (…) Las Sociedades Económicas de Amigos del País pasaron por monarquías, repúblicas, regencias, restauraciones y dictaduras, y no se disolvieron

La Sociedad Económica de Amigos del País de Avilés y Comarca, en lo sucesivo SEAPAC, como todas las Sociedades de Amigos del País que aun campan y actúan en muchos lugares de España, son reductos de libertad y debate, donde según su ideario ilustrado, priman más los hechos, la ciencia y la verdad, que la ideología, la conveniencia, el postureo o la moda.
La SEAPAC ha presentado centenares de libros en sus casi 25 años de historia, de toda temática, y algunos han generado mucha polémica, incluso con boicots y escraches a la puerta de la presentación, por no encajar tal vez sus autores o la temática en lo “políticamente correcto”, siendo ello su responsabilidad, ya que la Económica no tiene opinión y simplemente da un espacio para que cada cual exprese y comparta la suya.
Algunos ejemplos de ello son “Dont fuck the police” de Samuel Vázquez y Josema Vallejo, las distintas novelas de Isabel Sansebastián, el “Fascismo en España” del historiador Roberto Vaquero, o el muy polémico “Manual para defenderte de una feminazi” de Cristina Seguí. Todos ellos generaron intenso debate, bien por su temática, bien por la militancia de sus autores.
En otras ocasiones, hay presentaciones que merecerían más interés y de una manera inexplicable, puesto que se publicitan de la misma manera y más o menos en los mismos foros, no tienen la repercusión que merecen. Ejemplo de esto que les digo es la presentación en el día de ayer, 22 de enero de 2026, del libro de memorias dialogadas de D. Pedro de Silva Cienfuegos-Jovellanos “Lo que queda a la espalda”, coescrito con D. César Iglesiasque, a pesar de haber tenido nutrida asistencia, no llenó la sala.
D. Pedro es abogado, escritor, poeta y muchas cosas más, pero posiblemente lo más visible de su biografía es haber sido presidente del Gobierno de Asturias, con el PSOE, entre 1983 y 1991. En su libro, aparte de hablar de su propia obra literaria y de su vida, cuenta también los entresijos de acontecimientos sucedidos en su etapa de gobierno que construyeron y perfilaron la Asturias de hoy, en una época en la que la política servía para construir, desde una posición ideológica, sí, pero, y así lo señaló el propio coautor y protagonista del libro, “se constituyeron proyectos gracias al empuje unánime de todos los grupos políticos”. Porque eran buenos para todos y eran buenos para Asturias, mencionando entre ellos la instalación de las fábricas de la empresa Dupont o de la Thyssen.
Resulta doloroso ver como hoy día la política no sirve para eso, se ha convertido en un “quítate tú para ponerme yo”, donde todo está polarizado, “estás conmigo o contra mí”, en un ambiente cainita y excluyente donde cualquier buena idea o proyecto se desecha no por su función o utilidad, si no porque no es idea propia. Nada de lo que pueda vanagloriarse el rival político se apoya, no se suma, se divide.
También fue muy llamativo que en la presentación en Avilés del libro de D. Pedro de Silva no hubo representación de su partido. Nadie acudió a arropar a su candidato vencedor en dos ocasiones de las elecciones autonómicas. ¿No les parece un periodo del cual enorgullecerse? ¿O era porque lo organizaba una institución, la SEAPAC, que da voz a cualquiera que tenga algo interesante que decir, sin mirar carnets ni ideologías?
Las más antiguas Sociedades de Amigos del País como la Bascongada, la Gran Canaria, o la Matritense superan ya los 250 años de vida, y a pesar de que la de Avilés es “nueva” y solo funciona desde 2002, sigue la misma filosofía que aquellas, trabajar por el progreso cultural, social y económico de las localidades donde están implantadas sin aliarse con ningún partido, con vocación de permanencia y al servicio de sus convecinos.
No hay partido político que haya durado 250 años y, de hecho, lo normal es que desaparezcan cuando hay cambios de régimen. Las Sociedades Económicas de Amigos del País pasaron por monarquías, repúblicas, regencias, restauraciones y dictaduras, y no se disolvieron. En mayor o menor medida, mantuvieron su actividad, aunque fuera más prolífica en algunas épocas y más latente en otras. Cuando nadie se acuerde del PSOE, o del PP, aquí seguirá la SEAPAC dando servicio a sus convecinos y colaborando en todo aquello en lo que pueda hacerles la vida mejor y más agradable.
Borja Alonso-Buenaposada de Aspiunza es vicepresidente de la SEAPAC
Acertadas observaciones las escritas por el vicepresidente de la SEAPAC.
Desde Cartagena, un fuerte abrazo y a lo nuestro……
Jorge Madrid.