Un comunicado oficial denuncia agresiones verbales y físicas y reclama un entorno deportivo seguro y ejemplar

La Federación de Baloncesto del Principado de Asturias (FBPA) y su Comité Técnico de Árbitros han hecho público un comunicado en el que expresan su más enérgica condena a los incidentes ocurridos el pasado fin de semana en varias pistas de la región, donde distintos colegiados fueron objeto de agresiones verbales y, en al menos un caso, de una agresión física durante el desarrollo de un encuentro.
Desde la federación subrayan que los árbitros desempeñan una labor esencial para el correcto desarrollo de la competición y que, al igual que jugadores, entrenadores y aficionados, su función merece respeto en todo momento, incluso cuando sus decisiones puedan generar desacuerdo. En este sentido, el comunicado recuerda que cualquier agresión conllevará las correspondientes consecuencias disciplinarias recogidas en los reglamentos vigentes.
Aunque el texto difundido tiene un carácter general y evita señalar a clubes o escenarios concretos, miGijón ha podido saber que el episodio más grave se produjo en Pola de Lena, mientras que en otros pabellones no se llegó a un nivel similar de conflicto. La decisión de no personalizar el comunicado responde a una preocupación más amplia: la percepción de que se está instaurando una dinámica negativa en las gradas, donde una parte del público acude a los partidos con la única intención de increpar e insultar a los árbitros de forma desmedida.
“Es penoso ver cómo parece que algunos aficionados solo tienen la fijación de insultar a los árbitros de una manera absolutamente descabellada”, cuentan a este diario fuentes federativas, que advierten de un problema que va más allá de un hecho aislado. En el caso más grave del fin de semana, el ambiente generado desde la grada acabó trasladándose a la pista, donde un jugador llegó a protagonizar una acción que fue considerada una agresión al colegiado.
Desde la FBPA insisten en que este tipo de comportamientos son absolutamente inaceptables y contrarios a los valores que deben regir el baloncesto: respeto, educación y juego limpio. Recuerdan, además, que el baloncesto es una actividad formativa y social que debe desarrollarse en un clima de convivencia, independientemente del nivel competitivo, y que no puede tolerarse ninguna forma de violencia, ya sea verbal o física.
El comunicado concluye con un llamamiento expreso a clubes, cuerpos técnicos, deportistas y público para que asuman su responsabilidad en la construcción de un entorno deportivo seguro y ejemplar para todos. “El respeto no es opcional; es la base de nuestro deporte y así debe demostrarse en cada partido que se celebre”, subraya la federación, que reafirma su apoyo total a los árbitros afectados y su compromiso con la defensa de la integridad del colectivo arbitral en las competiciones asturianas.