
«Solo el 1,1% de las estatuas tienen nombre propio de mujer»

Este fin de semana he tenido la suerte de estar invitado a las jornadas ‘Talleres para repensar el Patrimonio II’, organizadas por la Asociación Asturiana de Antropología y Patrimonio Etnológico (ASAPE). Dentro de estas jornadas, en las que nos invitaban a darle una vuelta al patrimonio, reinterpretándolo en clave de género, mi parte consistió en darle un buen repaso a las estatuas de Gijón. Y, pese a que me imaginaba lo que me iba a encontrar, los datos no dejaron de sorprenderme. Unos datos que llevan a pensar que, desde las instituciones pertinentes, tendrían que darle una vuelta a la ocupación artística del espacio público. Pero entremos en materia.
He analizado 91 elementos patrimoniales de Gijón, estatuas fundamentalmente, aunque también algún grupo escultórico, y esculturas conceptuales y abstractas. De las 91 estatuas examinadas, el primer dato que, sin duda, nos debería llamar la atención es que tan solo una de ellas tiene nombre propio de mujer. Solo una, que es la estatua de Isabel La Católica, ubicada en el parque al que da nombre. Por el contrario, en el caso de los señores, ese número se eleva a 34. Es decir, sobre el total analizado, solo el 1,1% de las estatuas tienen nombre propio de mujer, frente al 37,6% que representan estatuas con nombres propios de señor. Hay de todo en este caso: empresarios, deportistas, científicos, artistas, escritores, investigadores, políticos…
Si salimos del nombre propio y nos vamos a conceptos genéricos, nos encontramos con que únicamente el 8,8% de las estatuas de la ciudad representa al género femenino. Género que aparece representado bajo todos los tópicos que se nos puedan venir a la cabeza. Dentro de ese porcentaje se engloba la representación de la mujer desde la perspectiva tradicional de los cuidados; es decir, una madre que atiende a su familia, una madre que posa junto a su marido mientras está pendiente de su hijo -el marido mira a lo lejos, despreocupado-, una niña que juega mientras que una figura femenina medita, otra madre cuidando a un niño, otra que junto a su hijo recoge una hucha, otra que cuida a dos niños… Encontraremos también la supuesta representación de La Belleza a través de dos mujeres jugando desnudas, una madre que añora a su familia emigrada, alguna celebración de la naturaleza, Diana la Cazadora e Isabel La Católica. Y ya estaría. No parece que existan empresarias, deportistas, científicas, investigadoras o políticas que merezca la pena representar, sino solo la figura de la ‘mujer’, en genérico y en general.
La conclusión sale fácil y sin dudas: una infrarrepresentación femenina en nuestro paisaje urbano. Cierto es que la dinámica de las ultimas décadas difiere de lo anterior. Es decir, antes se apostaba por estatuas representando a personas o conceptos clásicos, mientras que hace ya tiempo que se apuesta por conjuntos representativos que no incluyen manifestaciones de género. Dicho esto, no es menos cierto que la desigualdad es manifiesta. Lo es hasta el punto de que se dan situaciones como la existencia de tres representaciones estatuarias del mundo del fútbol en nuestra ciudad, mientras que el equipo más laureado, con mucha diferencia -no solo de Gijón sino de Asturias-, como es el Solimar Hockey Club, con cuatro Ligas, cinco Supercopas de España, cinco Copas de la Reina, seis Copas de Europa, una Copa Intercontinental y dieciséis subcampeonatos de todos estos títulos, no tiene ninguna representación de este tipo. Ni se la espera.
Y quizá el análisis deba versar sobre si lo de poner estatuas ya no es un concepto de ocupación artística del espacio público prioritario, ya que hay muchas formas de homenajear los éxitos. Pero lo que sigue sorprendiendo es que, en pleno siglo XXI y tras las estadísticas que les acabo de mencionar, resulta que, antes que cualquier mujer con nombre propio, o conjuntos de mujeres disociados de cualquier actividad masculina, parece que la siguiente estatua que se quiere poner en Gijón es la de otro ‘señoro’. Por lo que sea.
Eres lamentable, ahora chupando del tetu del feminismo tambien!!!!
La estatua mas importante de Gijon es la Lloca del Rinconin!!!
Que yo sepa es una mujer!!!
El Elogio es de un paisano por ser el vater de King Kong???
Cada vez caes mas bajo, ese señoro del que hablas me imagino que te refieres a Arturo Fernández no??? Quitamos la de Quini y Preciado también???
Y encima a Isabel la Católica la desprecian las feministas, así que apañaos vamos. Y a la madre del emigrante la insultan llamándola La Lloca.