El partido político de la alcaldesa califica los adhesivos como «una campaña de acoso salvaje que rompe cualquier límite democrático»

La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón ha denunciado ante la Policía Nacional la aparición de su rostro en unas polémicas pegatinas que contienen el logo de Izquierda Unida. Una acusación que guarda relación con la reciente sentencia del Tribunal de Cuentas, que condenó a Moriyón a pagar más de 31.000 euros por unos gastos atribuidos en en su anterior mandato a su grupo municipal, pero que deberían haberse imputado, por el contrario, a Foro Asturias.
Los carteles aparecieron el pasado jueves en pleno centro de la ciudad, bajo la firma de IU Mocedá. Ante esta situación, el partido político de la alcaldesa ha calificado estas acciones como «una campaña de acoso salvaje que rompe cualquier límite democrático». Del mismo modo, Foro ha recodado a los medios que «la política no es difamar de forma gratuita y cobarde», y han calificado las acciones de Izquierda Unida «intentan conseguir con ataques personales y mentiras lo que no saben hacer como oposición».
En el caso de Izquierda Unida, el partido ha considerado que la campaña denunciada por Foro forma parte de las acciones individuales de Mocedá, y «entra dentro de la normalidad del debate, la opinión y la crítica política a la que en democracia estamos sometidos todos los que ostentamos un cargo público». Además, los autores de las pegatinas declararon que «estamos acostumbrados a los intentos de la alcaldesa Moriyón de amordazar a la oposición; lo que no esperábamos es que ahora se dedicara también a la persecución de unos chavales por expresarse políticamente en libertad. Denota su poco talante democrático. Esperamos que rectifique».
Además de la presente situación, las redes sociales de Mocedá establecían el siguiente mensaje: «Un año de misa, toros, banderas, y asfalto. Y como colofón nos enteramos que la alcaldesa acaba de ser condenada por uso indebido de fondos», denunciaban. «Y todavía amenazan con ir a por MÁS». Unas declaraciones que aumentan la tensión y la polémica entre ambos partidos políticos del Ayuntamiento.