La formación recuerda que los ayuntamientos no pueden limitar derechos fundamentales

Foro Asturias votará en contra de la proposición que Vox llevará al Pleno municipal de la próxima semana para prohibir el acceso a dependencias municipales a mujeres que porten burka, niqab u “otras prendas similares”. La iniciativa, presentada por la concejala de Vox Sara Álvarez Rouco, ha provocado un choque entre los dos socios del gobierno local que encabeza Carmen Moriyón, con posiciones claramente enfrentadas entre el Partido Popular y Foro.
Mientras el PP ya ha anunciado su apoyo a la propuesta, Foro ha dejado claro que votará en contra al considerar que una medida de este tipo carece de respaldo legal. “No vamos a ir en contra del Tribunal Supremo”, explican desde la formación forista, en referencia a la sentencia que anuló la ordenanza del Ayuntamiento de Lleida que prohibía el uso del velo integral en espacios municipales por vulnerar derechos fundamentales.
La proposición de Vox se apoya en argumentos de seguridad y en la necesidad de garantizar la correcta identificación de las personas que acceden a edificios públicos. En la exposición de motivos, Álvarez Rouco señala que “la utilización de prendas sin arraigo en España que cubren total o parcialmente el rostro, como el velo integral islámico, impide objetivamente la identificación visual y dificulta el cumplimiento de las funciones públicas”, independientemente de la motivación cultural o religiosa de quien las porte. Aunque el texto alude genéricamente a prendas que oculten el rostro, los ejemplos que se citan se limitan exclusivamente al burka y al niqab.
El Partido Popular respaldará la iniciativa. Su líder municipal y vicealcaldesa, Ángela Pumariega, ha defendido el voto favorable de su grupo en coherencia con la línea marcada por la dirección nacional del partido, encabezada por Alberto Núñez Feijóo. A juicio del PP, este tipo de prendas no solo plantean problemas de seguridad, sino que también son “contrarias a valores irrenunciables como la igualdad y la dignidad de la mujer”, principios que, según Pumariega, deben prevalecer sobre cualquier consideración cultural o religiosa.
Foro, sin embargo, sitúa el debate en un plano estrictamente jurídico y competencial. La formación recuerda que el Tribunal Supremo anuló la ordenanza de Lleida al considerar que limitaba el ejercicio de la libertad religiosa y que los ayuntamientos no tienen competencia para regular restricciones sobre derechos fundamentales sin una ley estatal que las ampare. Además, desde Foro se subraya otro aspecto clave de esa sentencia: el riesgo de que este tipo de prohibiciones produzcan “el efecto perverso de negar la integración en los espacios públicos a la mujer a la que se pretende proteger”.
La formación forista, que ostenta las competencias de Igualdad en el Ayuntamiento a través de la Alcaldía, rechaza acudir a prohibiciones generales y defiende que ya existen mecanismos suficientes para solicitar la identificación puntual de una persona cuando sea necesario. Como ejemplo, recuerdan que durante la pandemia fue obligatorio cubrirse el rostro con mascarilla sin que ello impidiera el funcionamiento de los servicios municipales.
La iniciativa de Vox llegará así al Pleno en un contexto de división dentro del gobierno local y con un debate que trasciende lo político para adentrarse en el terreno de los derechos fundamentales, la integración y los límites de la acción municipal.