El Solarón vuelve a provocar nuevas variaciones del discurso municipal

El último Pleno municipal ha dejado una imagen poco habitual en la política gijonesa y, al mismo tiempo, muy representativa del momento que atraviesa el gobierno local. Foro votó a favor de una proposición de Podemos Xixón para reclamar una reducción de la edificabilidad del Solarón y avanzar hacia su transformación en un gran parque arbolado, después de haber defendido durante meses que no existía margen alguno para modificar el planteamiento aceptado por el Ministerio de Transportes y Adif. El concejal de Urbanismo, Jesús Martínez Salvador, comentó este miércoles que se está «cerca de reducir la edificabilidad», aunque sin profundizar más allá.
El apoyo sorprende no tanto por el contenido de la propuesta —que no fija cifras concretas ni introduce mecanismos como una consulta popular— sino porque contradice de forma directa el discurso que el propio Foro había sostenido desde el área de Urbanismo. En abril de 2025, el partido había votado en contra de una iniciativa similar alegando que “ya no había más margen” y que reabrir el debate supondría seguir retrasando un proyecto bloqueado durante décadas.
La iniciativa respaldada ahora por Foro se mueve en un plano político y declarativo. No altera el convenio del Plan de Vías ni introduce condicionantes jurídicos inmediatos, lo que permite al gobierno municipal apoyar el mensaje —menos edificios y más verde— sin comprometer el marco negociador que sigue defendiendo como único viable.
Ese matiz explica el cambio de voto, pero no elimina la contradicción discursiva. Foro pasa de cerrar el debate en nombre del realismo y de los límites impuestos por el Estado a volver a exigir públicamente una reducción de edificabilidad, recuperando un lenguaje muy similar al de la campaña electoral de 2023.
El giro se produce, además, en un contexto político marcado por la reivindicación de la rectificación como virtud de gobierno. En el marco del Debate sobre el Estado del Municipio, la alcaldesa Carmen Moriyón defendió la capacidad de corregir decisiones como un ejercicio de responsabilidad y escucha activa. No es la primera vez que el ejecutivo local ajusta o redefine posiciones tras anunciar planteamientos contundentes.
En ese marco, el Solarón se suma a una lista de asuntos en los que el gobierno municipal ha ido modulando su discurso: decisiones presentadas inicialmente como cerradas que, con el paso del tiempo, se reabren o se reformulan. El patrón se repite con variaciones: anuncio firme, contestación política o social y posterior ajuste del relato.
Aunque perdida, la votación de esta semana tiene también una dimensión estratégica. Al apoyar la proposición de Podemos, Foro se desmarca de PSOE y PP, que votaron en contra, y refuerza un perfil propio en uno de los debates más sensibles para la ciudadanía. El partido intenta así recomponer la brecha entre la promesa electoral del gran parque y una gestión condicionada por límites financieros y competenciales.
No hay, por ahora, un cambio sustancial en el futuro inmediato del Solarón. El equilibrio de fuerzas con el Ministerio sigue siendo el mismo y la edificabilidad continúa siendo uno de los principales puntos de fricción. Pero el giro discursivo no es menor: devuelve el debate al terreno político y simbólico y evidencia que el “no hay más margen” ya no es un marco tan sólido como se defendía hace apenas unos meses.
El Solarón sigue siendo un espacio vacío en el centro de Gijón, pero su debate vuelve a estar lleno de matices, giros y contradicciones. Y en ese escenario, Foro ha optado esta semana por rectificar su relato reciente y volver a un discurso más reconocible, aunque sea sin garantías de que ese cambio tenga un reflejo real en el planeamiento final.