El ‘exhuracán‘ dejó avisos de nivel rojo por fuertes vientos y chubascos en toda la región, a pesar de que los trabajos de emergencias por carreteras cortadas o desprendimientos han sido «de carácter menor»
‘Kirk’ llegó ayer a Asturias para hacer lo que prometía con exquisita puntualidad, y es que desde las primeras horas de la mañana los efectos del huracán que pasó por la Península en forma de borrasca se dejaron sentir en puntos de la Cordillera Cantábrica como Picos de Europa. Allí precisamente se registraron las mayores rachas de viento de la región, que superaron las previsiones que elevaron la alerta a nivel rojo y calculaban vientos de 140 kilómetros por hora. Datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) registraron rachas de hasta los 204,8 km/hora en puntos como el Mirador del Cable. Zonas montañosas del Suroccidente como Leitariegos o el concejo de Somiedo también tuvieron vientos de fuerza 8 y 9, con máximas de 129,2 km/hora en el puerto cangués fronterizo con León y 103,3 km/hora en Pola de Somiedo.
Los importantes chubascos acompañados de viento se tradujeron en un reguero de caídas de árboles o desprendimiento de piedras de consideración menor en carreteras de la región como la de la imagen, que recorre los concejos de Belmonte y Somiedo y donde ayer un árbol obligaba a detenerse en el camino. En cualquier caso, desde la sala del 112 Asturias califican la jornada de ayer como «tranquila» dentro del contexto de alerta por temporal y que las llamadas recibidas fueron en su mayoría «de carácter menor», sin que accidentes de mayor calado como el levantamiento de alguna cubierta fuesen un motivo de llamada muy repetido. De forma preliminar, contabilizan unas 50 o 60 llamadas por la caída de árboles o ligeros desprendimientos en carreteras secundarias.
La situación fue un poco más sosegada en puntos de la costa como Gijón, pero el ex-huracán también se dejó sentir desde la mañana. La ciudad amaneció con temperaturas de hasta 28 grados centígrados que horas después bajarían hasta los 14ºC, pero con un cielo grisáceo que presagiaba lo peor para después. A partir del mediodía comenzaron a levantarse los fuertes vientos que superaron rachas de 70 km/hora y lluvias de bastante intensidad, si bien desistirían a partir de las 6 de la tarde.
Las autoridades del municipio decidieron cerrar el parque de Isabel la Católica de forma preventiva y por las zonas del centro urbano mas abiertas a la mar, como el propio paseo del Muro, la imagen de paseantes aferrados a sus paraguas en lucha contra el viento se repetía a lo largo de la tarde, además de alguna que otra papelera ocupada por algún ‘caído’ en la batalla. Sin embargo, desde el Ayuntamiento destacan que las intervenciones del cuerpo de Bomberos del municipio no fueron de carácter significativo, principalmente por caídas de ramas y algún árbol en la zona rural, y movimientos de cableado en algunos edificios.
‘Aún así, Kirk’ se asomó al Principado con mucha menor intensidad que la que vivieron otras comunidades vecinas como Galicia, Cantabria o el País Vasco. Tanto es así que al menos dos vuelos, con destino a Bilbao y a Santander, respectivamente, tuvieron que ser desviados a la terminal asturiana debido a las máximas de viento registradas en ambas zonas.
Hoy por el contrario los gijoneses han amanecido con cielos despejados, aunque la oportunidad de ver el sol sólo durará esta jornada de jueves, y es que tras el paso de ‘Kirk’, llegará a España una nueva borrasca atlántica que dará lugar a lluvias abundantes en buena parte de la Península. Las precipitaciones se seguirán extendiendo de oeste a este durante el viernes y el fin de semana y serán más fuertes en Andalucía y en torno al sistema central, zonas donde podrán estar acompañadas de tormenta. A partir del domingo y lunes también lloverá con intensidad en el nordeste de la Península.
La AEMET explica que hoy «será un día de transición», todavía con vientos intensos en algunas zonas del Cantábrico o el Mediterráneo, lluvias no muy persistentes en el extremo norte que incluyen a Asturias y temperaturas a la baja que ya se preparan para recibir la borrasca del viernes, que dejará chubascos en buena parte del oeste y centro de la Península. Así que será conveniente no dejar el paraguas muy lejos estos días.