La movilización, que reunió a unas 500 personas, llega tras una reunión sin acuerdo con la Consejería de Salud. La huelga continúa este jueves
El malestar de los médicos asturianos volvió a hacerse visible ayer miércoles en el centro de Oviedo. Alrededor de medio millar de profesionales sanitarios, una cifra que la organización eleva hasta el millar, participaron en una manifestación que recorrió el trayecto entre la Plaza de España y la Escandalera para reclamar un Estatuto Propio y denunciar un modelo laboral que consideran “agotado e injusto”. La protesta se producía apenas unas horas después de una reunión sin acuerdo con la Consejería de Salud y en el marco de una huelga médica que continúa hoy jueves con su segunda jornada.
Acompañados de globos azules, amarillos y rosas, los manifestantes avanzaron entre consignas dirigidas tanto al Ministerio de Sanidad como a las administraciones autonómicas. Entre los cánticos más repetidos se escuchó “Mónica García, el estatuto pa’ tu tía”, en alusión a la ministra de Sanidad y al rechazo del colectivo médico al actual Estatuto Marco, que consideran incapaz de reflejar el desgaste real de la profesión. Desde el Sindicato Médico del Principado de Asturias (SIMPA), su secretario general, José Antonio Vidal, lamentó la falta de avances en la negociación. “Es una lástima, porque antes de terminar estos dos días de huelga podíamos haber tenido una oportunidad de cerrarlo”, señaló, al tiempo que denunció “una cierta resistencia a dar alguna ventaja o algún ánimo a los profesionales”. Pese a ello, recordó que las negociaciones no están rotas, aunque reconoció el cansancio acumulado tras meses de conflicto.
En el centro de las reivindicaciones está la realidad cotidiana de hospitales y centros de salud: jornadas que alcanzan las 60, 70 e incluso 80 horas semanales, guardias obligatorias de 24 horas seguidas, movilidad forzosa reiterada y miles de horas extra que no computan de cara a la jubilación. “No estamos pidiendo privilegios ni más dinero, sino dignidad laboral”, insistió Vidal, recordando que el límite europeo de 48 horas semanales es, en la práctica, la norma habitual para muchos médicos. El colectivo denuncia que estas condiciones no tienen parangón con las de otras profesiones y que están empujando a un número creciente de facultativos a abandonar el sistema público. Según datos del sindicato, en 2024 solo 15 médicos optaron por compatibilizar la sanidad pública y privada, mientras que alrededor de un centenar se marcharon directamente a la privada: “Las políticas actuales están favoreciendo una fuga que debilita la sanidad pública”.
Otro de los puntos de fricción es el régimen de exclusividad. Desde SIMPA defienden que no se trata de una línea roja, sino de un principio básico de equidad profesional: igual trabajo, igual salario. “Si haces el mismo trabajo y cobras menos, está fallando algo esencial”, sostienen, alertando de que la intransigencia en este ámbito acaba reforzando el modelo de sanidad privada empresarial. La manifestación de ayer miércoles se suma a una larga cadena de protestas iniciadas meses atrás y refuerza, según los convocantes, su posición negociadora.














