POR BORJA PINO Y PABLO R. GUARDADO
Por primera vez, esta población gijonesa celebra con todos sus habitantes un concurrido encendido del alumbrado navideño con el que se ha decorado la capilla, un guiño al creciente despliegue decorativo por estas festividades que se vive allí año a año
Cada vez son más los municipios, ciudades, villas y pueblos que se suben a ese ilusionante carro del ‘botonazo‘, el gesto simbólico por el que, conforme se aproxima el fin de año, se procede al encendido del alumbrado de Navidad. Da igual lo humilde que este último pueda ser. En cualquier rincón, tales gestos son por sistema motivo de júbilo, celebración y emoción, tanto entre niños como en los adultos. Y este lunes Llantones añadió su nombre a tan insigne y creciente lista de lugares. Segundos después de las siete de la tarde, con la población gijonesa acunada por la oscuridad del crepúsculo y las copas llenas para brindar por el hito, decenas de vecinos presenciaron su particular ‘botonazo’, por el que la decoración de la capilla y el abeto anexo, recubierto de luces al efecto, comenzaron a brillar. Fue el bautismo de fuego de una práctica que promete convertirse en longeva de aquí al futuro.
Complacidos y satisfechos por la respuesta de los lugareños, aún hoy los responsables de la Asociación de Festejos del Carmen, encargada de organizar la cita, se confiesan encantados con el impacto de esta iniciativa. «Desde hace varios años cada vez hay más tradición de adornar las casas en el pueblo, así que hemos querido colaborar en adornar el pueblo«, admiten, humildes, enfatizando el poder de un acto que es, además, una muestra de gratitud. Gratitud hacia un vecindario que «se vuelca con nosotros, tanto en las fiestas del verano, que son en julio, como en las de los callos, en noviembre«. Y, como se ha dicho, los receptores de tales agradecimientos estuvieron a la altura… No pocos smartphones captaron el momento exacto del encendido, que complementa esa batería de hogares habitualmente decorados, y que ha hecho que Llantones, ahora sí que sí, entre de lleno en la magia de la Navidad.




