Según el informe de la Guardia Civil el sujeto, de 26 años y vecino del lugar, chocó hasta dos veces contra un ciclomotor en el que viajaban dos personas, y optó por abandonar el escenario, en vez de prestar asistencia a los afectados

Está feo huir del escenario de un accidente de circulación. Más aún si lo ha provocado uno mismo… Y no hablemos ya si, encima, quedan atrás personas lesionadas. Pues bien, en todo eso incurrió cierto individuo que, presuntamente, con su forma de conducir propició un siniestro vial con un ciclomotor el pasado 15 de julio, en el barrio gijonés de La Camocha, y que, en vez de quedarse en el lugar, prestar asistencia a las dos personas heridas y asumir responsabilidades, optó por darse a la fuga. La labor de la Guardia Civil ha permitido identificar al sujeto en cuestión, que ahora se las tendrá que ver con la Justicia… Al igual, por ironías de la vida, que el piloto del ciclomotor, quien transitaba sin carnet y sin haber hecho el curso de reeducación vial obligatorio en esos casos.
Según el relato aportado por el instituto armado, en un primer momento el turismo protagonizó una colisión por alcance con el ciclomotor, en el que viajaban los dos heridos, para, acto seguido, darle un segundo golpe lateral. El vehículo de las dos ruegas acabó en tierra, y sus ocupantes tuvieron que ser evacuados al Hospital Universitario de Cabueñes. De inmediato la Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS) con base en el Destacamento de Tráfico de Gijón puso en marcha las pesquisas pertinentes para dar con el huido, que se revelaron particularmente complejas. Y es que el hombre, antes del incidente, había vendido el coche, pero la persona que lo utilizaba no había llegado a completar la transferencia. Eso, por no hablar de que el sujeto trató deliberadamente de eludir su identificación y localización por parte de la Benemérita. Fueron necesarios sesenta días de trabajo constante pero, al fin, se constató que se trataba de un joven de 26 años, con domicilio en La Camocha.
Ahora se le investiga como presunto autor de tres delitos: conducción temeraria, abandono del lugar del accidente y carencia de permiso de conducir. Por si fuese poco, el turismo carecía del seguro obligatorio y tenía la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) caducada. Por su parte, al conductor del ciclomotor, de 31 años y vecino del mismo barrio, se le investiga como supuesto responsable de un delito contra la seguridad vial, por los motivos anteriormente mencionados.