Las inmobiliarias piden cambios al decreto para evitar un nuevo colapso del mercado

El anuncio del Gobierno de elevar al 100% la bonificación del IRPF para los propietarios que congelen el precio de los alquileres y de endurecer la regulación de los contratos de temporada y por habitaciones ha generado una rápida reacción en el sector inmobiliario. La Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) ha advertido de que el paquete de medidas no afronta el verdadero problema del mercado y podría provocar una mayor contracción de la oferta disponible.
Según la patronal, aunque el incentivo fiscal va en una dirección positiva, su impacto será limitado si no se acompaña de cambios que refuercen la seguridad jurídica de los propietarios. La organización recuerda que en la actualidad muchos dueños de viviendas evitan alquilar por el temor a no poder recuperar su inmueble en caso de impago, especialmente cuando el inquilino es declarado vulnerable, una situación que se ve agravada por la lentitud de los procedimientos judiciales.
La presidenta de La Unión de Inmobiliarias de Asturias, Katia Domingo, coincide en ese diagnóstico y señala que “en Asturias estamos viendo cómo cada vez más viviendas salen del mercado de alquiler tradicional porque el propietario siente que asume todos los riesgos y ninguna protección real”. A su juicio, “una rebaja fiscal, por atractiva que parezca, no compensa la incertidumbre de un proceso judicial que puede alargarse años si surge un problema”.
FAI sostiene que mientras persista ese marco legal, cualquier política centrada únicamente en contener precios o condicionar fiscalmente a los arrendadores tenderá a retraer aún más la oferta, alimentando la escalada de las rentas. En esa línea, Domingo advierte de que “si hay menos pisos en el mercado, los pocos que quedan se encarecen, y eso termina perjudicando precisamente a quienes se quiere proteger”.
Uno de los puntos más polémicos del decreto anunciado por el Ejecutivo es la nueva regulación del alquiler por habitaciones y de los contratos de temporada. El Gobierno prevé que la suma de las rentas de los cuartos no pueda superar el precio máximo que tendría la vivienda alquilada de forma íntegra, además de fijar criterios más estrictos para los contratos de corta duración. Para FAI, esta fórmula carece de viabilidad económica y amenaza con hacer desaparecer una modalidad que hoy resulta clave para miles de jóvenes y trabajadores desplazados.
“En ciudades universitarias como Oviedo o Gijón, el alquiler por habitaciones no es un lujo, es una necesidad”, subraya Katia Domingo. “Si se impide que esta modalidad sea rentable, muchos propietarios optarán por retirar esos pisos, y los estudiantes o empleados con sueldos modestos se quedarán sin alternativa”, añade.
La federación nacional también alerta de que estas decisiones tienen un efecto social regresivo, ya que limitan opciones habitacionales accesibles sin generar soluciones inmediatas que las sustituyan. A corto plazo, sostiene, el resultado puede ser una mayor exclusión residencial de los colectivos con menos recursos.
Desde La Unión de Inmobiliarias de Asturias se reclama una estrategia más amplia que combine incentivos fiscales, agilización judicial y un marco legal más equilibrado. “Necesitamos que alquilar vuelva a ser una actividad segura y previsible”, insiste Domingo. “Solo así se conseguirá que muchos propietarios que hoy mantienen sus pisos vacíos o los destinan a otros usos vuelvan al alquiler residencial”.
FAI ha pedido al Ministerio de Vivienda que revise el contenido del decreto antes de su aprobación definitiva para incorporar medidas que fomenten realmente la oferta y no solo el control de precios. Mientras tanto, el sector teme que, lejos de resolver la crisis, el nuevo paquete normativo pueda profundizar los desequilibrios que ya sufre el mercado del alquiler en España.