Con las obras avanzando «según los plazos», y la puesta en marcha prevista para 2025, el resultado, que se sumará al recrecido que y se ejecuta en el edificio actual, duplicará los metros cuadrados de actividad asistencial
Tal día como anteayer, el 6 de setiembre de 2022, Gijón en pleno celebraba la colocación de la primera piedra de la ampliación del Hospital Universitario de Cabueñes. Finalizaba así, y felizmente, el aspecto administrativo de un proyecto tan ambicioso como ansiado, marcado por varias demoras y que, tras el inicio de los trabajos, se aseguró que estaría completado en veintinueve meses. Y un año después de aquel gesto simbólico, que reactivó las esperanzas de los sanitarios y vecinos en que la adecuación del centro sanitario se hiciese realidad, puede decirse que las obras avanzan «según los plazos». Así lo afirmaba este miércoles Yolanda López, genere del Área Sanitaria V, quien hizo público el estado actual de unos trabajos presupuestados en poco más de 79 millones de euros, que se espera que estén completados en 2025 y que, una vez concluyan, duplicarán la capacidad asistencial del complejo.
Doce meses, bien aprovechados, dan para mucho, y, en el caso del Cabueñes, sus efectos ya son plenamente visibles desde el exterior de la zona acotada, en la que trabajan a diario los obreros de la unión temporal de empresas (UTE) formada por el Grupo FCC y la compañía Los Álamos. En la parcela, de 6.500 metros cuadrados y cedida al Principado por el Ayuntamiento tras la adquisición y fusión de varias fincas, las labores de excavación y cimentación se encuentran al 90%, y ya se yerguen las estructuras que conformarán el futuro edificio, y que los técnicos han dividido sobre plano en cuatro módulos, designados A, B, C y D. Dichos módulos, distribuidos en forma de cuadrado, no son estructuras independientes, sino que están fusionados entre sí, si bien la construcción de todos ya está empezada, por el momento el más avanzado es el A, que servirá de fachada principal y acceso al conjunto. Podría estar listo en enero de 2024.
Aunque las alturas variarán de unos módulos a otros, el edificio dispondrá de una media de seis plantas, a razón de 8.000 metros cuadrados por planta. Es, eso sí, sólo una pequeña fracción de los 51.000 metros cuadrados de superficie final del complejo. En su interior se instalarán el servicio de Urgencias y una nueva UCI, una central de esterilización completamente moderna, un área de consultas, diecinueve quirófanos, laboratorios, y una zona para la unidad recuperación postquirúrgica. Sin embargo, en el tintero aún están dos cuestiones capitales: la capacidad que tendrá para albergar pacientes y, muy especialmente por las quejar que la situación presente sigue suscitando, la disponibilidad de plazas de aparcamiento. Ambas dudas, aclaró López esta mañana, «se gestionarán una vez finalizada la obra».
«Ha habido una modificación importante en la estructura del SESPA; el incremento de personal ya se ha producido», asegura Yolanda López
Si bien aún resta un largo plazo hasta que la ampliación se complete, desde la Consejería de Salud ya se están moviendo fichas para equipar el espacio resultante. Así, la voluntad del Principado es aprovechar el último trimestre del año para preparar los pliegos de los contratos para adquirir todo cuanto sea necesario, con la mirada puesta en «licitar ese equipamiento a lo largo de 2024». La previsión actual es comprar más de medio millar de elementos, entre maquinaria clínica especializada, instrumental y mobiliario. Frente a esa concreción, también está pendiente determinar cuántos nuevos profesionales habrá que contratar para dar servicio a las dependencias, algo ante lo que López es optimista, pues «ha habido una modificación importante en la estructura del Servicio de Salud del principado (SESPA), y el incremento de personal ya se ha producido».
¿Y qué hacer con el edificio actual, una vez se terminen los trabajos en curso? Bien, la segunda fase del proyecto contempla la remodelación de su espacio, incluyendo la demolición de parte de los tabiques del área de Consultas Externas para conectar ambas construcciones desde el módulo B, como un todo único. No obstante, el bloque ahora en servicio ya está viviendo sus propias mejoras paralelas a la ampliación. No en vano, siguen desarrollándose, e igualmente muy avanzadas, la labores de recrecido para dotarlo de una planta más, que dará cobijo al avanzado robot quirúrgico ‘Da Vinci’, y a un nuevo quirófano híbrido. Según concretó la gerente del Área V hoy, en las próximas semanas se completará el tendido de la cubierta.
López no duda en elogiar el potencial que el todo resultante supondrá no sólo para la ciudad de Gijón, sino para toda la red sanitaria de la región. A ese respecto, el dato final habla por sí solo: con los actuales 61.000 metros cuadrados que abarca el Cabueñes, «el centro resultante superará los 110.000 metros cuadrados de capacidad asistencial».