Los trabajadores advierten del riesgo de pérdida de formación y capacidad operativa; la empresa niega intención de desmantelar la brigada y anuncia una convocatoria interna para cinco plazas

La Brigada de Salvamento Minero de Hunosa mantendrá la renuncia colectiva presentada por sus efectivos al considerar que no ha habido acuerdo con la empresa sobre el pago de 9.000 horas extraordinarias acumuladas, tras la reunión celebrada este miércoles entre representantes de los trabajadores y la dirección de la compañía. Según explicó el brigadista y representante de los trabajadores, Óliver Suárez, al término del encuentro siguen “sin una solución firme” y han dado de plazo hasta el 7 de diciembre, fecha en la que expira el preaviso de 30 días, para que se concrete un acuerdo. Si no se alcanza una solución “real” antes de ese día, los brigadistas han advertido de que todos cesarán en sus cargos, con las consecuencias operativas que ello conllevaría.
Los portavoces del colectivo han señalado que la oferta empresarial de contratar a cuatro o cinco nuevos miembros no resuelve el problema, sino que lo “desvía”, porque la formación de un brigadista especializado requiere entre un año y año y medio bajo la tutela de personal veterano. En su opinión, la marcha masiva de los actuales efectivos acabaría por “romper la cadena de valor y de aprendizaje” y dejaría sin personal cualificado a la brigada.
Tras la reunión, el presidente del comité de empresa de Hunosa, Andrés Ballina, criticó que la compañía se limitara a “buenas palabras” sin propuestas concretas de pago. Ballina señaló directamente al presidente de Hunosa, Enrique Fernández, como “responsable único” del conflicto y reclamó tres medidas concretas: el abono efectivo de las horas adeudadas; sentarse con la parte social para reorganizar las necesidades de la brigada de cara al futuro Centro Nacional de Rescates; y abrir una convocatoria para ampliar plantilla.
Por su parte, el secretario general de la sección sindical de CCOO en Hunosa, Adrián Miguel Pérez, recordó que han transcurrido ya 21 días desde la presentación de la renuncia y que la empresa “no pone ninguna solución concreta encima de la mesa”. La representación de los trabajadores manifiesta que la situación se originó cuando la compañía dejó sin efecto “unilateralmente” un acuerdo laboral que permitía gestionar el exceso de jornada crónico acumulado por la falta de personal, lo que, según Suárez, ha agravado la carga horaria del colectivo.
Hunosa niega la intención de desmantelar la Brigada
En respuesta a las críticas, Hunosa emitió un comunicado en el que niega “rotundamente” cualquier voluntad de desmantelar la Brigada Central de Salvamento Minero y reitera su “compromiso para garantizar la continuidad y la potenciación” de este servicio, que considera de “máxima importancia”.
La empresa señala que está trabajando para resolver el problema derivado de las horas extraordinarias y que, como parte de esas gestiones, ha abierto una convocatoria interna para incorporar cinco nuevos componentes a la brigada (cuatro brigadistas y un conductor-rescatista), en línea con las necesidades de un servicio operativo 24 horas los siete días de la semana. La empresa añade, además, que tras la reunión de esta mañana continuará las conversaciones con las centrales sindicales para intentar alcanzar un acuerdo.