La Consejería de Ovidio Zapico tiene un año para declarar los lugares o el expediente caducará y no podrá volverse a intentar hasta tres años después

La Comisión técnica de Lugares de Memoria se ha reunido este martes por primera vez, para hacer cumplir lo dispuesto en la Ley 1/2019 del Principado y la Ley estatal 20/2022 de Memoria Democrática. El organismo ha determinado la prioridad de actuar sobre ocho lugares para señalar: la fosa común de Oviedo, el mazucu (Llanes), el Rellán (Grao), San Miguel de la Barreda (Siero), el Pozo Fortuna (Mieres), el Pedregal (Avilés), las Huelgas del 62 (de carácter inmaterial) y el Sucu (Gijón). “Son espacios fundamentales para el reconocimiento de los hechos vinculados con la dictadura franquista y conservarlos como tributo a las víctimas”, han asegurado desde la Consejería de Ordenación de Territorio.
La composición de la Comisión está formada por Pablo León Gasalla (director General de Patrimonio Cultural), Begoña Collado (directora General de Memoria Democrática), Concepción Paredes (directora del Archivo Histórico de Asturias), Pedro Jesús Rodríguez (del Instituto de la Memoria Democrática), Rafael Velasco (por FAMYR), Rubén Darío Norniella (Grupo Mixto), Carmen Suárez (Fundación José Barreiro), Manuel Antonio Huerta (Fundación Juan Muñiz Zapico) y Francisco Lago (Asociación Niños de Rusia).
La directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado, ha subrayado que esta reunión representa “un paso fundamental para dar visibilidad y justicia a quienes sufrieron las consecuencias del franquismo en Asturias”. De este modo, el Principado avanza “en la señalización y preservación de estos puntos geográficos y acontecimientos, garantizando su mantenimiento como espacios de recuerdo, justicia y pedagogía democrática para el conjunto de la sociedad asturiana”.
Según la Ley de Memoria Democrática de Asturias, la Consejería tiene un máximo de un año para resolver el procedimiento. Si no lo hace en este plazo, el expediente caducará y hasta que no pasen tres años no se podrá volver a abrir uno nuevo. En el último año de legislatura, la Consejería apenas tiene margen de maniobra para actuar.
Estos son los ocho lugares propuestos para ser declarados Lugares de Memoria:

EL RELLÁN (Grao)
La Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha trabajado para recuperar los cuerpos de los fusilados, en un prado a la salida de la población de Grao y a las orillas del río Cubia. En esa campa montaron una granja de cerdos sobre la fosa con decenas de cuerpos, hasta que el alcalde José Luis Trabanco (IU) expropió la finca -en 2018, por casi 65.000 euros-, para dignificar a los fusilados. Para los arqueólogos de la ARMH aquella granja en aquel lugar fue un acto premeditado. Entre los restos encontraron un dólar de oro de 1856, al que Pepe Sierra, exalcalde de Grao, atribuyó a Rafael, padre de Onelia, que estuvo en Tampa (Florida) de donde debió de traer la moneda, con un punto de soldadura. Debía portarlo como colgante. Rafael Huerta Miranda que regresó a Asturias 20 años después de su América, fue fusilado el 13 de octubre de 1937, había cumplido 50 años y era conocido por su oratoria. A los arrestados, antes de asesinarlos, los torturaban en el chalé de Patallo, que se conserva a la entrada de la localidad. Encontraron 71 cuerpos los que encontró la ARMH, cuenta Pepe Sierra.

EL MAZUCU (Llanes)
Representa la lucha de las tropas republicanas frente a la ofensiva franquista, acompañada de la Legión Cóndor, . En el Alto de la Torneria la Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR) colocó un monumento, que sufre ataques constantes por lo que la entidad espera que el reconocimiento como Lugar de Memoria refuerce la protección del mismo. En el Mazucu sucedió la última gran batalla del Frente Norte, desde el 5 de septiembre de 1937, cuando las Brigadas Navarras del general José Solchaga del Ejército sublevado avanzaron desde su posición en Cantabria. Hasta el 18 de setiembre los sublevados no lograron avanzar, cuando los defensores de El Mazucu se quedaron sin munición y empezaron a retirarse masivamente de la zona. El día 22 ocuparon las últimas cumbres del sector sur, en poder de los republicanos. Las brigadas republicanas fueron masacradas.

SAN MIGUEL DE LA BARREDA (Siero)
En la carretera AS-117 de la localidad de San Miguel de la Barreda, en el concejo de Siero, se encuentra esta fosa en la que se estima hay un total de 18 víctimas, según el Instituto de la Memoria Democrática del Gobierno del Principado de Asturias. Todas fueron asesinadas durante la represión franquista, en la madrugada del 5 de noviembre de 1937. Las víctimas eran vecinos de los concejos de Noreña, Siero y Oviedo y fueron sacadas del Palacio de Rebollín, donde fueron encerrados por la IV Brigada Navarra sublevada. Los falangistas los trasladaron hasta San Miguel de Barreda, donde los fusilaron y los arrojaron a dos pozos. Ninguno de ellos formaba parte de organizaciones políticas o sindicales, ninguno pudo defenderse de las acusaciones. El lugar era propiedad privada hasta que el Consejo de Gobierno del Principado de Asturias lo adquirió en 2011, para tratar con dignidad los enterramientos.

POZO FORTUNA (Mieres)
El pozo Fortuna se encuentra en el Valle de Turón, muy próximo a la población de San Andrés. El pozo minero, con unos 30 metros de profundidad, se convirtió en una de las principales fosas comunes del país, tras la victoria de los sublevados a la República. Las cifras estiman que fueron arrojadas entre 300 y 400 personas. En la década de los años cuarenta llegaban camiones con represaliados, que eran arrojados al fondo. Más tarde fue tapado con escombros, para borrar la existencia hasta que se dignificó en el año 2003. Existe un monolito, colocado en 2005 por el Ayuntamiento de Mieres y la Asociación Memoria Histórica Asturiana, que recuerda a las víctimas, aunque de las personas arrojadas solo se conoce el nombre de nueve hombres y cuatro mujeres.

EL PEDREGAL (Avilés)
La Quinta Pedregal es el icono de la represión franquista en el concejo. Hoy alberga una pinacoteca y la colección de porcelana de Sévres, propiedad del presidente del Grupo Melca, José Luis García Arias. Desde el 21 de octubre la represión en Avilés se centró en este edificio, que se empleó como centro de detención y torturas. Hasta finales de 1939 cientos de personas cruzaron el umbral de la casona requisada por la temida Brigada de Orden Público, de la que ya no salían con vida. El profesor e historiador Pablo Martínez Corral, bisnieto de uno de esos desaparecidos en la Quinta, ha investigado este lugar y publicado el libro Memoria y olvido en la Quinta Pedregal. La represión franquista en la comarca de Avilés.

FOSA COMÚN DE OVIEDO
En esta fosa, ubicada en el cementerio de la ciudad, reposan más de 1.300 personas asesinadas durante la represión en la zona franqista. Muchas de estas víctimas fueron transportadas con vida al exterior del cementerio y allí los asesinaron. Otros, secuestrados, paseados y ejecutados en otros lugares y transportados sus cadáveres en camiones hasta la fosa. En 1986 se inauguró un monumento dedicado a los Defensores de la República y del Frente Popular en Asturias.

EL SUCU (Gijón)
La fosa está en el interior del cementerio municipal de Gijón, a unos metros del paredón en el que se ejecutaron a las víctimas. Sobre este paredón se colocaron las placas en homenaje a los asesinados, con todos sus nombres. El monumento en memoria de las personas fusiladas, las fallecidas en prisión y en el campo de concentración de El Cerillero, además de las “paseadas”, fue inaugurado el 14 de abril de 2010. El número de víctimas estimadas es de 1.293.

LAS HUELGAS DEL 62
Este es un enclave inmaterial y reconoce la huelga minera de Asturias, sucedida en la primavera de 1962, también conocida como la huelgona. La protesta se prolongó durante dos meses y, aunque parte de las reivindicaciones fueron concedidas, a los trabajadores se les reprimió con dureza. Cerca de 400 trabajadores fueron detenidos y muchos de ellos, torturados. Incluso hubo deportados.