La actriz y creadora reflexiona en el podcast de Bloom sobre su momento vital, la libertad personal y su deseo de volver a amar “con el motor del amor”
Blanca Romero atraviesa una etapa de cambio y plenitud que no oculta ni maquilla. La asturiana lo ha contado con naturalidad y sin filtros en un reciente episodio del podcast de Bloom, donde ha compartido reflexiones íntimas sobre el paso del tiempo, la energía vital y su disposición a abrir de nuevo la puerta al amor. “Yo me veo sola, que estoy muy feliz solina, pero voy a poner otro armario”, cuenta Romero en un momento de la conversación, utilizando una expresión cotidiana para explicar que, pese a sentirse bien consigo misma, no descarta compartir su vida con alguien más.
Durante el pódcast, la actriz habla de disciplina, autocuidado y del equilibrio entre cuerpo y mente. “Para mí, sentirme bien es, además de hacer deporte, tener una buena alimentación y descansar bien, que puedas inspirar a los demás”, explica. Una filosofía vital que, según reconoce, le da una energía que sorprende incluso a su entorno más cercano. Romero recurre también a una expresión muy ligada a su tierra para describir su forma de afrontar los ciclos personales: “Hay un dicho asturiano que es tirar el caldero. El peso lleva mucha energía, mucha disciplina, y cuando ese cubo está lleno, creo que lo más sano es pegar una patada y tirarlo”. Para ella, soltar es una forma de volver a empezar “con muchísimas ganas de volver a hacerlo todo bien”.
En este nuevo momento, con más tiempo personal tras haber criado a sus hijos, confiesa que quiere centrarse en crear y en vivir con intensidad. Pero, sobre todo, no esconde su deseo emocional: “Tengo muchísima gana de cuidar a alguien, de hacerlo feliz. Me apetece volver a casarme y, sobre todo, me apetece que el motor sea el amor”. El testimonio culmina con una declaración de identidad y empoderamiento que resume su manera de estar en el mundo: “Soy Blanca Romero, soy artista y me siento una diosa porque soy una mujer libre e independiente”.