Un día después de que el Gobierno local pasase del nivel 2 de alerta al 0, el colectivo insiste en que la calidad del aire vuelve a ser «muy desfavorable» en la Zona Oeste; varios vecinos han fotografiado la ‘boina’ de polución que flota este sábado sobre dicha parte de Gijón

El de la polución ambiental que padece Gijón ha vuelto a colarse, un día más, en la agenda de la actualidad local. Menos de veinticuatro horas después de que el Ayuntamiento decretase el paso del nivel 2 al 0 del protocolo anticontaminación en la Zona Oeste, la Coordinadora Ecologista de Asturias ha alzado la voz este sábado para advertir de que el Gobierno municipal «se precipitó» al aplicar esa rebaja. ¿La razón? Que la calidad del aire vuelve a ser «muy desfavorable», algo que lo que podría dar fe la ‘boina’ de supuesta polución que esta mañana planea sobre el sector occidental de la ciudad. De hecho, varios vecinos de los barrios de dicha área la han fotografiado y remitido a este periódico.
Según el comunicado emitido por la Coordinadora, en el aire hay presencia de partículas de menos de 2,5 micras, hasta el punto de que «en el Lauredal se registraron 201 µg/m³ de este contaminante», cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no superar el límite de 5 µg/m3 de media anual, y de 15 µg/m3 de media diaria. Y es que, recuerdan desde la plataforma ecologista, «las partículas pequeñas son las más peligrosas, debido a que pueden llegar a la profundidad de los pulmones, y algunas pueden alcanzar el torrente sanguíneo, llegando por tanto a cualquier órgano del cuerpo». Las consecuencias registradas incluyen irritación en las vías respiratorias, tos o dificultad para respirar.
Claro, ese balance muy desfavorable se debe también a la presencia de partículas menores de 10 micras (Pm10), algo registrado en diferentes estaciones; de nuevo, el mejor ejemplo es el Lauredal, donde se dieron 375 µg/m³, mientras que en Santa Cruz hay constancia de 137 µg/m³ de este contaminante. En su caso, el límite de la OMS está en 15 µg/m3 de media anual, y en 45 µg/m3 de media diaria. Por todo ello, la Coordinadora ha vuelto a llamar la atención sobre la «situación de urgencia climática» actual, y a acusar a las Administraciones de «omisión de responsabilidades ante este problema de salud pública», algo particularmente evidente a tenor de que en Gijón «falta un protocolo de actuación, algo injustificable».