Servicios Sociales presenta una nueva campaña para sensibilizar a los vecinos, y animarles a que pongan en conocimiento de la Administración cualquier caso del que tengan constancia; en febrero se celebrarán varias jornadas con la FAV y ‘Les Caseríes’

Es fácil pensar que la soledad no deseada es un mal al que uno mismo es inmune. Sobre todo, cuando se es joven, socialmente abierto, saciado de amistades y de grupos con los que interactuar. Pero el tiempo pasa, las relaciones merman, las personas cercanas y queridas se alejan o fallecen… Y puede llegar ese fatídico día en que, de pronto, no haya nadie con quien compartir los buenos momentos, ni en quien apoyarse en los malos. Combatir ese problema siempre ha sido responsabilidad del conjunto de la sociedad… Pero, en el caso de Gijón, desde este jueves ese compromiso colectivo lo es, si cabe, aún en mayor medida. No en vano, la Fundación Municipal de Servicios Sociales (FMSS) presentó ayer la campaña ‘Ante la soledad, Gijón actúa’, pensada para concienciar a los ciudadanos sobre la necesidad de estar atentos frente a tales casos y, si los detectan, alertar a los servicios municipales para que intervengan y asistan a las víctimas.
Tal como el concejal del área, el popular Guzmán Pendás, detalló durante el acto, a lo largo del próximo mes dos autobuses de la Empresa Municipal de Servicios de Transporte Urbano (EMTUSA), debidamente vinilados, recorrerán uno el entorno urbano gijonés, y otro, las zonas rurales. Paralelamente, una treintena de soportes urbanos, o MUPIS, tanto analógicos como digitales, se equiparán con carteles y mensajes especialmente confeccionados al efecto. Un vasto despliegue que, confían en el Ayuntamiento, está a la altura del reto que se extiende ante Servicios Sociales… Al fin y al cabo, los últimos datos manejados por la FMSS cifran en 22.400 personas mayores de 80 años con domicilio en el concejo, de las cuales unas 9.300, el 41,52%, vivirían solas. Ampliando todavía el foco, en enero se contabilizaron 64.979 vecinos de entre 60 y 84 años, mientras que de 85 o más fueron 12.585, lo que elevaría el total de mayores de 65 años a 77.564 ciudadanos. Y esos totales, alertó ayer Pendás, van en aumento.
Una red tupida para acabar con un mal creciente
Por ello, y en paralelo a la demandada mayor implicación ciudadana, Servicios Sociales está ejecutando acciones directas, especialmente encuestas telefónicas. En el punto de mira de estas últimas han estado 900 personas mayores de 80 años, de las cuales, posteriormente, se llamó a 108. A ese respecto, el edil del PP detalló que veinticuatro de ellas pidieron ponerse en contacto con los trabajadores sociales, y 43 más ya no precisaban apoyo, o habían tramitado un recurso, y lo que sitúa en 41 los consultados que o no contestaron o, directamente, colgaron el teléfono. Mientras se mantiene la voluntad de seguir esa línea, también se reforzará la Mesa de Soledad no Deseada, conformada por más de cuarenta entidades y organismos, con el fin de hacerla «más operativa», a través de una comisión de trabajo integrada por técnicos de la FMSS y grupos políticos, de un grupo motor y de espacios ciudadanos. Estos últimos mantendrán reuniones cada dos meses, en las que se podrán conocer casos de personas que sufren soledad no deseada. A ese respecto, se aspira a potenciar la labor conjunta con la Federación de Asociaciones Vecinales (FAV), con la Federación Rural ‘Les Caseríes’, y con la Unión de Comerciantes.
Al margen de todo lo anterior, aunque como complemento futuro, Pendás adelantó que en febrero se celebrarán unas jornadas de sensibilización, cimientos de las nuevas estrategias conjuntas de actuación. Dichas jornadas incluirán mesas redondas, coloquios, charlas y mesas informativas, de modo y manera que una de ellas se convocará con la FAV en zona urbana, y la otra, con ‘Les Caseríes’, en territorio rural. La idea, zanjó el concejal, es que «también las comunidades de vecinos se impliquen a la hora de detectar casos de mayores en situación de soledad no deseada».