Tras conseguir hablar con el alcalde de la localidad, como exigía, el vecino fue reducido y trasladado al HUCA

Pasadas las 12 horas de este mediodía el hombre que se encontraba atrincherado en el interior de una caseta en la zona de «Molino de Agosto» de la localidad de Grado y que amenazaba con prenderse fuego ha sido asegurado por efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (USEIC) y trasladado a un centro hospitalario.
Según informa la Guardia Civil, el desenlace del suceso se produjo después de que el hombre mantuviese contacto con el negociador de este cuerpo de seguridad, varios familiares y con el alcalde de la localidad, José Luis Trabanco. Aprovechando una salida que hizo de la vivienda, el hombre fue asegurado por efectivos de la USECIC tras un amago de fuga que apenas duro unos pasos. Una vez reducido fue trasladado al HUCA para valoración.
El vecino de la localidad permanecía atrincherado en una caseta de aperos situada en las inmediaciones de los depósitos de agua, en la zona conocida como Molino de Agosto. La voz de alarma la dio en la tarde de ayer su mujer, cuando sobre las 20:10 horas, acudió a la Guardia Civil de Grado para denunciar que su marido, un hombre de 59 años, se había encerrado en la caseta con una garrafa de gasolina, amenazando con prenderse fuego si no era escuchado por el alcalde del municipio.
Efectivos de la Guardia Civil de Grado, la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (USECIC), el negociador de la Guardia Civil de Asturias, así como servicios sanitarios y bomberos, se desplazaron entonces hasta la zona, donde confirmaron la presencia del hombre en el interior de la caseta. Fue entonces el turno del negociador quien, pese a intentarlo en varias ocasiones y dialogar con el hombre durante varias horas, no habría conseguido que este cesase su actitud y abandonase la caseta hasta este mediodía.
Según fuentes consultadas todo se originó debido a que el Ayuntamiento ordenó retirar un cierre que el hombre habría colocado en las inmediaciones de la caseta. Tras la decisión municipal, en la tarde del lunes inició el encierro, amenazando con prenderse fuego o hacerse daño si el alcalde no le daba una solución.