Nacido en Langreo en 1933, y dedicado profesionalmente a la minería, comenzó su activismo durante los años de la dictadura, llegando a tener que exiliarse de España ante la presión del régimen; también fue una figura importante en CAVASTUR

Un crespón negro metafórico decora este fin de semana las solapas del grueso de la izquierda asturiana. Vicente Gutiérrez Solís, ‘Vicentón’ para quienes le trataron de forma más cercana, falleció este sábado en Ciaño, en el municipio de Langreo a la venerable edad de 92 años, después de una larga vida dedicada a la lucha política que le convirtió, en la práctica, en una de las figuras históricas del comunismo en la región. Se va con él una pieza clave para entender la resistencia contra la dictadura franquista y, posteriormente, la conformación de la democracia en el Principado. La despedida tendrá lugar a las 13 horas de hoy domino, en la sala multiconfesional del Tanatorio de Langreo; posteriormente, a las las 14.30 sus restos serán trasladados al Tanatorio de La Florida, ubicado en Sotrondio, para, cumpliendo con su expreso deseo, ser incinerados.
No se puede negar que la de ‘Vicentón’ fue una vida, además de larga, turbulenta. Nacido en la misma Langreo en la que feneció, allá por 1933, su infancia estuvo marcada por el horror de la Guerra Civil y, sobremanera, por las penurias que impuso la larga posguerra. Así, comenzó a trabajar en la mina muy joven… Y también pronto se alzó como una figura fundamental del movimiento obrero asturiano. Comprometido con un pensamiento de izquierdas vinculado al comunismo, fue protagonista de distintas movilizaciones, enfrentándose a las fuerzas policiales y represivas del régimen. Tanto fue así que las autoridades franquistas lo detuvieron en varias ocasiones, llegando a pasar temporadas encarcelado e, incluso, en el exilio. Aun así, tuvo margen para participar en las ‘Huelgonas’ mineras de los años 1962 y 1963.
Con el fin de la dictadura y el advenimiento de la democracia, la labor reivindicativa de ‘Vicentón’ no cesó. Siempre alineado con el comunismo, se sumó a diversas protestas y movilizaciones, casi siempre desde una vertiente social. Así, no tardó en acercarse a la Confederación de Asociaciones de Vecinos de Asturias (CAVASTUR), que presidió durante catorce años, y en cuyas filas participó activamente en las tres últimas huelgas generales contra la reforma laboral impuesta por el Gobierno del PP de Mariano Rajoy, convocadas una en 2010, y dos en 2012. También se sumó a las últimas protestas mineras por el futuro de las cuencas. Con semejante currículum en su haber, no sorprende que el actual presidente de la Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón (FAV), Manuel Cañete, le recuerde en sus redes como «ejemplo de firmeza sin estridencias, coherencia y la convicción de que la democracia se construye también desde el portal, la plaza y la asamblea».