Los agentes vinculados a la estación advierten de que no darán credibilidad a nuevos proyectos sin licitación ni ejecución y alertan de que los retrasos siguen poniendo en riesgo el futuro del complejo invernal

La tensión en torno al futuro de Valgrande-Pajares vuelve a subir un peldaño. Los principales agentes vinculados a la estación (concesionarios, clubes de esquí, asociaciones vecinales y entidades turísticas integradas en la mesa de la nieve) han alzado la voz para cuestionar los recientes anuncios del Principado y reclamar hechos concretos. “Daremos credibilidad cuando se concreten plazos, presupuestos, se liciten los proyectos y se nos convoque para hablar con claridad y transparencia”, señalan fuentes del colectivo. El malestar se produce en un contexto marcado por los retrasos acumulados en actuaciones consideradas clave para la viabilidad del complejo invernal. Entre los principales pendientes, los agentes destacan la renovación del sistema de nieve artificial, las revisiones de remontes, movimientos de tierra y mejoras en infraestructuras básicas, trabajos que, aseguran, llevan meses, e incluso temporadas, anunciándose sin avances reales.
Desde la mesa de la nieve denuncian una brecha creciente entre el discurso institucional y la realidad sobre el terreno. Recuerdan que, mientras otras estaciones españolas iniciaron los trabajos de preparación ya en primavera, en Pajares las actuaciones avanzaron con lentitud o directamente quedaron bloqueadas. Esa falta de planificación, afirman, ha derivado en averías sin resolver, problemas de mantenimiento en la balsa de nieve, falta de operatividad de la bomba en cotas altas y una gestión de los cañones basada en “parches” ante la ausencia de contratos para repuestos. A estas dificultades técnicas se suma la pérdida de oportunidades para el entorno. Los agentes alertan de la cancelación de acuerdos que cada temporada atraían a cientos de escolares y visitantes, una dinámica que temen que se repita si no se actúa con urgencia. En su opinión, el modelo actual está desaprovechando el potencial de la estación como motor económico y turístico de la comarca.
El colectivo critica especialmente lo que considera una política de anuncios sin respaldo. Sostienen que presentar proyectos sin partidas presupuestarias claras ni calendarios de ejecución genera expectativas que acaban en frustración y erosiona la credibilidad institucional. “Gobernar no es presentar maquetas ni titulares, es planificar, asignar recursos y ejecutar”, insisten, reclamando un cambio de enfoque en la gestión. En un momento que consideran clave para avanzar en la fase II del proyecto y aprovechar fondos europeos, los agentes exigen que se reactive la mesa de la nieve como órgano asesor y que se aborde la planificación con rigor. Reclaman que, como muy tarde en abril de 2026, Valgrande-Pajares esté ya inmersa en las obras comprometidas y con la gestión administrativa desbloqueada. “El margen de reacción se está agotando”, advierten.