La artista Camikamikace fue la encargada de coordinar la acción reivindicativa, impulsada por el grupo de Sofitu y que reunió a un nutrido grupo de colaboradores frente al estadio de Ganzábal, escenario de la iniciativa
Con tantos y tantos temas que, día tras día, se agolpan en la parrilla de salida de la actualidad cotidiana, es fácil que aquellas cuestiones con larga historia acaben quedando relegadas a un segundo plano… Al menos, hasta que alguien da un paso adelante, ejecuta una determinada acción y, de pronto, vuelve a acaparar titulares con ellas. Y eso es lo que, este pasado domingo, sucedió en Langreo con la ya larga cruzada que se sigue librando en defensa de ‘Les 6 de La Suiza’, las sindicalistas encarceladas tras haber tratado de defender a cierta trabajadora de la pastelería gijonesa La Suiza, víctima de acoso laboral. Un mes después de la muy comentada ‘bengalada‘ con la que se despidió el año 2025, el grupo de Sofitu a las seis condenadas convocó ayer una nueva iniciativa colectiva: un mural conjunto que, desde ayer, decora uno de los flancos del estadio de Ganzábal, ‘hogar’ del Unión Popular de Langreo. No fueron pocas las personas que se animaron a colaborar… Y la artista Camikamikace se encargó de coordinar ese trabajo, no exento de arte, cierto, pero bañado por unas grandes dosis de reivindicación.
La archiconocida consigna «¡Facer sindicalismu nun ye delitu!», esgrimida como lema por quienes secundan esta lucha, corona una obra que, bajo dicho texto, muestra la diversidad de aquellos que les han dado, y aún les dan, su apoyo. Hombres y mujeres, jóvenes y adultos, gentes de cualquier condición imaginable pueden identificarse con algunos de los personajes que se parapetan tras una pancarta, sobre un fondo debidamente naranja, y enarbolando una pancarta con el segundo gran mantra que tantas veces ha resonado desde que, por primera vez, se sentasen en el banquillo de los acusados: «Nun tais soles». La actuación, que atrajo la atención de un buen puñado de vecinos de Langreo, está llamando la atención de todas las personas que pasan junto al estadio, un impacto esperado, pero no por ello menos agradecido, que confirma la condición de este mural como antesala de otras iniciativas reivindicativas que se llevarán a término próximamente.




