Rotor Studio es cabeza de cartel en el Festival de la Luz de Barcelona, referente en Europa, con una instalación interactiva

El talento creativo con sello gijonés vuelve a tener proyección internacional. Rotor Studio, el espacio artístico formado por Ángeles Angulo y Román Torre y con sede en Gijón desde 2020, participa estos días en el Festival de la Luz de Barcelona (Llum BCN 26), uno de los encuentros de arte lumínico más importantes de Europa, con la instalación Next Nature II, una obra inmersiva e interactiva que invita a la calma y a la reflexión en pleno entorno urbano.
El festival, que celebra su décimo aniversario, reúne durante tres días a cientos de miles de personas —hasta 200.000 visitantes según la organización— y se ha consolidado como una cita de referencia para creadores internacionales que trabajan en el cruce entre arte, tecnología y espacio público. En esta edición tan especial, la organización ha querido recuperar algunas de las piezas más destacadas de su historia reciente, entre ellas la propuesta de Rotor Studio, que ya participó por primera vez en el certamen en 2019.

“Es probablemente uno de los festivales más grandes de Europa y también de los más interesantes, porque muchas de las obras se sitúan en la calle y son piezas de autor que conectan con muchísimo público”, explica Román Torre. En esta ocasión, además, la instalación gijonesa ocupa un lugar destacado dentro del recorrido expositivo: “Estamos prácticamente como cabeza de cartel. Nuestra pieza es la primera que aparece en los programas y el recorrido comienza ahí, así que estamos encantados”.
Next Nature II se presenta en un enclave singular, el espacio conocido como L’Auditori-Llanterna, un edificio diseñado por Rafael Moneo que destaca por su arquitectura acristalada y su relación con la luz. El cambio de ubicación respecto a ediciones anteriores ha supuesto una nueva lectura de la obra, que dialoga de forma diferente con el entorno y el público.
La instalación propone un ecosistema híbrido entre lo físico y lo digital. En el centro de la experiencia se encuentra una cascada que nunca termina: una caída de agua real convive con un salto de agua virtual de 14 metros de altura, proyectado sobre el espacio. El sonido del agua física acompaña al visitante, mientras que la cascada digital reacciona a su presencia. Al acercarse a las líneas de agua, el público se ve reflejado automáticamente en la proyección, generando una coreografía espontánea en la que los movimientos alteran las visuales, el sonido y la iluminación.

“Es un ambiente muy tranquilo y muy relajado”, señala Torre. “Una especie de naturaleza inventada, donde todo está en calma”. La obra está pensada para todo tipo de público y transforma el espacio urbano en un lugar de serenidad, invitando a detenerse, observar y participar de forma intuitiva.
Más allá de la experiencia sensorial, Next Nature II plantea una reflexión sobre la relación entre el cuerpo, la tecnología y la naturaleza, una línea de trabajo habitual en Rotor Studio. La instalación cuenta con el apoyo del área de Ecología Urbana y conecta con preocupaciones contemporáneas como el equilibrio medioambiental, la percepción del entorno y la convivencia entre lo natural y lo artificial.
Rotor Studio se centra en la intersección entre arte, ciencia y sociedad. Su trabajo combina artesanía digital, diseño industrial y experimentación audiovisual, dando lugar a instalaciones y dispositivos que abordan cuestiones como la emergencia climática, la privacidad digital o el impacto de la tecnología en la vida cotidiana. Desde Gijón, su proyección internacional no ha dejado de crecer en los últimos años, y su presencia destacada en el Festival de la Luz de Barcelona refuerza la visibilidad del ecosistema creativo local en uno de los escaparates culturales más relevantes del continente.