La Coordinadora Ecologista de Asturias anuncia alegaciones al proyecto del Principado, que prevé duplicar el dominio esquiable y sumar nuevas infraestructuras en la estación de Aller

La Coordinadora Ecologista de Asturias ha expresado su “profunda disconformidad” con el nuevo proceso iniciado para el denominado “Aprovechamiento integral y sostenible del dominio esquiable” de la Estación Invernal de Fuentes de Invierno, en el concejo de Aller, al considerar que se trata de un proyecto “un disparate ambiental y económico”. El colectivo ecologista sostiene que la iniciativa tendría impactos significativos y negativos tanto a nivel ambiental como social, afectando al entorno natural, a la calidad del espacio público y al patrimonio ecológico de la zona. Por este motivo, ha anunciado su intención de presentar alegaciones durante el periodo de información pública.
Según la Coordinadora, la ampliación de la estación plantea “un conjunto de impactos y riesgos que no pueden ignorarse”. Más allá de la actual coyuntura climática y del coste económico y energético que supone la producción de nieve artificial, que consideran hoy imprescindible, alertan de que las repercusiones ambientales serían “múltiples, graves y en gran medida desconocidas”. En este sentido, advierten de que la ampliación de estaciones de esquí conlleva profundas transformaciones en la alta montaña, que permanecen ocultas durante la temporada invernal pero se hacen visibles el resto del año.
Los ecologistas reclaman la paralización de cualquier avance del proyecto y apelan a la necesidad de priorizar la preservación del medio natural y un desarrollo verdaderamente sostenible. A su juicio, el plan supone un derroche de dinero público en iniciativas “insostenibles” que, según denuncian, responden a intereses económicos concretos y no a las necesidades reales del territorio ni a la conservación ecológica. Estas críticas llegan después de que el Principado de Asturias presentara un proyecto para ampliar y modernizar Fuentes de Invierno con el objetivo de reforzar su atractivo deportivo y turístico durante todo el año. La propuesta contempla duplicar la superficie esquiable, pasando de los actuales 8,7 kilómetros de pistas a 16, la instalación de cinco nuevos telesillas, la mejora de infraestructuras y una futura conexión con la estación leonesa de San Isidro.
El plan, aún en fase inicial y pendiente de tramitación ambiental, incluye además la instalación de cañones de nieve artificial, la construcción de una balsa de almacenamiento, actuaciones de restauración y revegetación, así como nuevas dotaciones de servicios y equipamientos. También apuesta por la desestacionalización de la estación mediante actividades recreativas fuera del invierno, como el senderismo o el ciclismo, una estrategia que ahora se enfrenta a la oposición frontal de los colectivos ecologistas.