El éxito de las movilizaciones refuerza al colectivo, que exige negociar «lo verdaderamente importante»
La movilización del colectivo médico en Asturias sigue ganando intensidad y respaldo social. La concentración convocada por el Sindicato Médico de Asturias (SIMPA) frente a los servicios centrales del Servicio de Salud del Principado (Sespa) fue, según la organización, “un éxito rotundo”, tanto por la elevada asistencia de profesionales como por su repercusión social y mediática. Así lo afirmó el secretario general del SIMPA, José Antonio Vidal, quien subrayó que, pese a los “mínimos abusivos” y a la “contraprogramación” impulsada en los últimos días, el impacto de la huelga está siendo “brutal en la sanidad asturiana”, hasta el punto de desbaratar los datos de listas de espera que se preveían cerrar a final de año.
En este contexto de creciente presión, la Plataforma Médic@s del SESPA ha hecho pública una nota en la que llama a “apartar el ruido” y a centrar la negociación en los asuntos que realmente están movilizando al colectivo médico. Según el comunicado, el conflicto se está prolongando de manera innecesaria porque tanto el Ministerio de Sanidad como la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) estarían encallando en cuestiones secundarias, dejando en un segundo plano las reivindicaciones esenciales.
Entre esas demandas prioritarias, los médicos señalan el establecimiento de un coeficiente reductor para la jubilación, la necesidad de descanso efectivo —traducido en jornadas con un límite voluntario de 35 horas semanales y turnos máximos de 12 horas— y la implantación de agendas dignas en Atención Primaria. “Es lo que vemos en todas las pancartas y lo que moviliza al colectivo”, insiste la plataforma, que defiende que estos puntos deben situarse en el centro de cualquier acuerdo.
La nota también apela directamente a la consejera de Salud, Concepción Saavedra, para que traslade al Ministerio la disposición del colectivo a reorganizar la asistencia sanitaria con jornadas y agendas dignas, incluso mediante la contratación de más profesionales si fuera necesario. La plataforma considera “incontestable” el éxito de la movilización y el respaldo ciudadano, y advierte de que, si no se reorienta la negociación hacia lo esencial, el conflicto podría enquistarse aún más.
Por su parte, José Antonio Vidal destacó que, en el ámbito estatal, se han producido movimientos significativos. Según explicó, la ministra de Sanidad, Mónica García, habría rebajado en los últimos días las “líneas rojas” que impedían modificar el Estatuto Marco. “Ya no son rojas, son amarillas. Se va a poder modificar y la semana que viene seguirá reuniéndose con el comité de huelga”, señaló. No obstante, el dirigente sindical se mostró prudente y advirtió de que habrá que comprobar si existe una voluntad real de negociación o si se trata de una maniobra dilatoria.
En caso de que no haya avances sustanciales, Vidal alertó de que el conflicto podría derivar en una huelga indefinida a partir de enero, con “consecuencias lesivas” tanto para el sistema sanitario como para la ciudadanía. Una situación que, según coinciden sindicatos y plataformas, nadie desea, pero que consideran evitable únicamente si se abordan de forma decidida las reivindicaciones clave del colectivo médico.