La asociación vecinal considera «irresponsable» iniciar el centro solo con Infantil y 1º de Primaria tras 15 años de espera

La Asociación Vecinal de Nuevo Roces ha mostrado su rechazo frontal a la propuesta presentada por la Consejería de Educación del Principado de Asturias para la apertura y desarrollo del nuevo Colegio de Nuevo Roces. A través de un comunicado emitido este jueves, el colectivo vecinal califica de “inaceptable” el calendario planteado por la Administración autonómica y denuncia que el equipamiento no estará plenamente operativo hasta el año 2032.
Desde la asociación recuerdan que se trata de “la mayor inversión educativa de la historia del Principado de Asturias”, pero lamentan que, pese a ello, el centro no responda de forma inmediata a una demanda que, aseguran, lleva más de una década pendiente en el barrio. “Nos causa una profunda desilusión comprobar que esta necesidad siga aplazándose”, señalan.
El principal motivo de desacuerdo radica en la apertura parcial prevista. Según la propuesta trasladada por la Consejería, el colegio comenzaría a funcionar únicamente con el primer curso de Educación Infantil y el primer curso de Primaria. Para el colectivo vecinal, esta medida resulta “irresponsable” y alejada de la realidad demográfica actual de Nuevo Roces.
De acuerdo con el último censo disponible —pendiente de actualización oficial—, en el barrio residen 514 niños y niñas de entre 6 y 10 años. Sin embargo, la mayoría de ellos no podría acceder inicialmente al nuevo centro, pese a estar construido “literalmente a la puerta de sus casas”. En la actualidad, la falta de un colegio con capacidad suficiente ha obligado a distribuir al alumnado entre seis centros educativos diferentes, lo que, según denuncian, impide la creación de una comunidad escolar cohesionada.
La asociación subraya que esta dispersión debilita los vínculos entre las familias y priva al barrio de un espacio común que favorezca la integración social. A su juicio, la apertura parcial del colegio no solo no resuelve el problema, sino que perpetúa la fragmentación existente.
Además, advierten de las dificultades añadidas para la conciliación familiar, especialmente en el caso de hermanos de distintas edades que podrían verse obligados a acudir a centros diferentes, incluso en otros barrios. “¿Debemos enviar a unos en autobús mientras otros acuden al colegio junto a casa?”, se preguntan.
Desde la Asociación Vecinal de Nuevo Roces reclaman que responsables de la Consejería se desplacen al barrio para explicar personalmente los motivos de la decisión. Tras más de 15 años de espera, insisten en que la puesta en marcha completa del centro debe ser inmediata. “El futuro educativo de Nuevo Roces es ahora, no dentro de seis años”, concluyen.