El chef gijonés se ha hecho merecedor de la prestigiosa distinción «por su destacada contribución social y su compromiso solidario con diferentes colectivos, tanto a nivel local como nacional e internacional»

Hay en la cocina un no-sé-qué de unión, de fraternidad, de conexión entre personas, cuando se las observa sentadas a la misma mesa y dispuestas a degustar los manjares que, previamente, una de ellas ha elaborado, imprimiendo a esa tarea toda su sabiduría, su imaginación y su amor. Marcos Morán, el chef gijonés que se parapeta tras los fogones del laureado restaurante Casa Gerardo, lo sabe a la perfección… Pero, durante años, ha intentado llevar ese vínculo más allá de lo cercano. Y ese empeño es el que le ha hecho merecedor, por parte del Rotary Club, de la prestigiosa distinción Paul Harris Fellow (PHF), un honor concedido por «su destacada contribución social y su compromiso solidario con diferentes colectivos, tanto a nivel local como nacional e internacional». El galardón le será impuesto oficialmente en próximas fechas.
A juicio del jurado que le ha elegido, Morán «ha demostrado a lo largo de los años una implicación constante con diversas iniciativas benéficas». Entre ellas, recuerdan, destaca por méritos propios su colaboración activa con la Cocina Económica de Gijón, de la que, además es Socio de Honor. Un punto que, prosiguen, «refleja su firme compromiso con quienes más lo necesitan». Pero es que, además, ha impulsado y participado en múltiples acciones solidarias; entre ellas, la organización de cenas benéficas en diferentes puntos de España, destinadas a recaudar fondos para los afectados por la DANA». Por si fuese poco, ahondan desde el Rotary, «desde sus restaurantes Hispania ha apoyado iniciativas de gran impacto social, como las actividades de recaudación de fondos en favor de la Fundación CRIS contra el cáncer, contribuyendo a impulsar la investigación y la lucha contra esta enfermedad».
No satisfecho con lo anterior, el jurado también pone en valor la «arrolladora personalidad, el liderazgo en la gastronomía y la permanente voluntad de ayudar» de Morán. Los mismos atributos que «le han convertido en un auténtico embajador de Asturias en el mundo». A ese respecto, detallan que el galardonado, «a través de su profesión, ha sabido proyectar el nombre, la cultura y la gastronomía asturiana a nivel internacional, combinando excelencia profesional con un profundo sentido de responsabilidad social».